En épocas difíciles se destaca la solidaridad y el arduo trabajo de vecinos y vecinas que asisten a familias vulnerables.

La pandemia imposibilita que muchos puedan generar sus propio sustento.

Lamentablemente niños y adultos asisten a comedores y merenderos que abrieron sus puertas para tender una mano.

Hoy reconocemos al merendero “el Ángel de la Bicicleta”.

Zulma, su coordinadora junto a sus colaboradores, elabora los alimentos de cada tarde gracias al aporte de comercios locales y vecinos.

Gracias a ellos muchos niños y niñas hoy pueden contar con su merienda.