Sergio Manuel Nardelli, uno de los principales CEO de Vicentin , murió esta noche en su residencia en Reconquista de un infarto masivo, según confirmó a LA NACION Daniela Hacen, una de las accionistas de la empresa.

“Estamos consternados con el fallecimiento de Sergio Nardelli en este momento en el que las familias estaban unidas tratando de sacar la empresa adelante”

afirmó Hacen a el Diario LA NACION.

Según fuentes de Vicentini el directivo de la empresa, de 59 años, falleció de un problema cardíaco en su casa en calle Ley 1420 al 500, a pocos metros de la plaza principal de Reconquista.

El médico que atendió a Sergio Nardelli y quien confirmó su fallecimiento es su primo. Por una cuestión de rigor, la policía dio avisó al fiscal Aldo Gerosa, pero el funcionario no intervino debido a que el directivo murió de causas naturales.

En el lugar también estuvo el médico Gustavo Algañaraz, quien ratificó que “No había signos de violencia” en el lugar. A partir de esto, el fiscal de turno, Aldo Gerosa, dispuso la entrega del cuerpo a la familia.

La periodista Cynthia García confirmó la noticia en su cuenta de Twitter junto con una imagen del momento en que la ambulancia se encontraba en la casa de Nardelli.

Nardelli, a quien en Vicentin le decían por su sobrenombre Mono, era nieto del fundador de la empresa, y junto con Máximo Padoán eran los CEOs de la agroexportadora que actualmente está en concurso de acreedores, con una deuda de más de 99.000 millones de pesos.

Nardelli era nieto del fundador de la empresa y parte de la tercera generación a cargo de la cerealera.

El empresario fue quien condujo la empresa en la última etapa, atravesada por una expansión del grupo económico y luego la caída, a partir del 4 de diciembre cuando Vicentin anunció que había ingresado en cesación de pagos por un problema de “estrés financiero”.

La polémica por la intervención de Vicentin

Nardelli fue uno de los directivos de la firma que se opuso a la intervención de la empresa, que dictó el presidente Alberto Fernández a través del decreto 520/20, que fue derogado el 31 de julio pasado.

El 11 de junio pasado, el CEO se reunió en la quinta de Olivos con el presidente Alberto Fernández, tres días después de aquella intervención de la empresa disparara una serie de protesta en Avellaneda el lugar donde nació Vicentin hace más de 90 años. “Creo que la salida de la empresa (Vicentin) debe venir del sector privado”, señaló Nardelli en ese momento.

Sin embargo, según la versión del Gobierno, fue el mismo Nardelli quien solicitó el auxilio del Estado. “El que pidió la intervención del Estado se llama [Sergio Nardelli], el directivo que condujo todos estos años Vicentin”, había argumentado en ese entonces Fernández, al revelar un aspecto privado de la charla con el CEO de la cerealera.

El dueño de Vicentin estaba casado y era padre de tres hijos, también estuvo relacionado con la política e incluso estuvo a punto de ser candidato a gobernador de Santa Fe.