Los jueces Fabio Monti y César Zariategui (Trelew) dispusieron mantener la prisión preventiva contra Samuel Alberto Alcalá (33), imputado por el femicidio de Lorena Piedras (40). El procesado, también fue acusado por el intento de homicidio contra la hija de la víctima. Una adolescente de 14 años.

Asimismo, se informó que la Oficina Judicial cuenta con un plazo de noventa días para fijar las audiencias de debate.  

 El hecho ocurrió el viernes 10 de mayo de 2019 en el domicilio que la familia compartía en el barrio “parque Patagonia”. El acusado se encuentra alojado en la alcaldía policial de Comodoro Rivadavia.  

El acto judicial se realizó en la sala de audiencias de la oficina judicial. La parte acusadora estuvo representada por la fiscal Andrea Vázquez. Por el Ministerio de la Defensa Pública asistió el abogado Gustavo Oyarzun. Los magistrados de la circunscripción judicial de Trelew se conectaron por vía remota. La operatoria del sistema, estuvo a cargo de los funcionarios de la Oficina Judicial.

En el inicio del acto judicial la fiscal Vázquez realizó una síntesis del contenido de la pieza acusatoria. En este marco, explicó la calificación legal escogida. Allí puntualizó que se acusó a Samuel Alcalá como autor del delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por haber sido realizado por un hombre hacia una mujer habiendo violencia de género, en concurso real con homicidio agravado por haber sido realizado por un hombre hacia una mujer habiendo violencia de género, en grado de tentativa.

Con respecto a la pretensión punitiva, la acusadora, adelantó que solicitarán al tribunal de juicio la aplicación de la pena de prisión perpetua.

En tanto, sobre las cuestiones referidas a la medida de coerción, se expresó la funcionaria Sandoval. En este marco, sostuvo que desde la   audiencia de apertura de investigación -efectuada el 12 de mayo de 2019- se mantienen los riesgos procesales planteados en esa ocasión.

 Por otra parte, recordó las características del hecho, el comportamiento del acusado durante el proceso y la pena en expectativa. En consecuencia, postuló que se mantenga la medida de prisión preventiva hasta la finalización del debate.

A su turno, Oyarzun manifestó que no se opondría al requerimiento efectuado por el Ministerio Publico Fiscal respecto de sostener la medida de coerción.

Así las cosas, los jueces de la audiencia de revisión dispusieron mantener la medida de prisión preventiva hasta que culminen las audiencias de debate.  

El femicidio de Lorena Piedras

El 10 de mayo de 2019, Samuel Alcalá se encontraba junto a su pareja Lorena Piedras y su hija de dieciséis años. El grupo familiar residía en el departamento cuatro del “complejo de departamentos verdes, en el barrio “parque Patagonia”.

Según los investigadores, ese viernes a las 20:15, la adolescente-hija de Lorena Piedras- comenzó a discutir con su padrastro, Samuel Alcalá. El origen de las diferencias, habría sido por las objeciones que Alcalá realizaba respecto a la elección sexual de una amiga de la joven. En concreto, el imputado intentaba prohibirle que mantuviera vínculos con sus pares.

Lorena Piedras defendió a su hija. Las dos mujeres le habrían indicado a Samuel Alcalá, que no tenía legitimidad para impedir las relaciones sociales, que la adolescente deseara establecer.  La reacción del acusado fue golpear a la menor. Para ello, utilizó un palo de escoba. Como consecuencia de la agresión, la joven sufrió una lesión a la altura de la ceja izquierda y se refugió en el baño del departamento.

En este contexto, Lorena Piedras reaccionó en defensa de su hija. La respuesta de Alcalá fue tomar un arma blanca y apuñalar a la mujer.

Según el informe de la autopsia forense, la víctima recibió un total de diecisiete puñaladas. Doce cuchilladas fueron en la zona alta de la espalda. Otros cuatro cortes en el cuello. Por último, una puñalada en lado derecho del mentón. Esta lesión, provocó su deceso. Lorena Piedras quedó boca abajo, tirada en la cocina. Murió desangrándose.

En tanto, la adolescente abrió la puerta del baño y alcanzó a ver cuando el acusado apuñaló a su madre. Cuando la víctima intentó cerrar la puerta, Alcalá ingresó al baño y también se propuso asesinar a su hijastra. La atacó con el cuchillo y le provocó lesiones en la espalda.

Finalmente, la menor logró escapar del agresor. Al salir al exterior de la vivienda, pidió auxilio a una vecina y a un móvil policial que pasaba por el lugar.

En este marco, la investigación sostiene que Lorena Piedras y Samuel Alcalá, estaban en pareja, y llevaban siete años de convivencia. Para los acusadores, al provocarle la muerte a la víctima, el   agresor desplegó su violencia y superioridad para con ella. El crimen fue perpetrado en un contexto de violencia de género de larga data.

También sostienen que el imputado cometió la agresión con la intención y voluntad de hacerlo, doblegando y sometiendo a la víctima por su condición de mujer. A ello, agregan que el detenido también demostró su dominación hacia la adolescente y su madre.

 Con respecto a la adolescente, la fiscalía sostiene que existía una situación de subordinación y sometimiento hacia Alcalá, basada en una relación desigual de poder, mucho más acentuada por su edad.  En los informes sobre las características del procesado, destacan que Alcalá era controlador y no permitía que la menor establezca relaciones con sus pares.

En tanto, señalaron que en marzo de 2019 hubo una situación de violencia entre el agresor y la adolescente, lo que provocó que la menor se escapara de su hogar.  Por último, la jefa de fiscales concluyó que toda la secuencia descripta, ocurre en el marco de una situación de violencia de género, en la modalidad de la violencia doméstica, en el cual Lorena Piedras es agredida por su condición de mujer.

Asimismo, sostuvo que Alcalá ejerció actos de dominación y control sobre la víctima y su hija adolescente. Para ello se valió de su superioridad física y del arma que tenía. Con el cuchillo provocó heridas en ambas mujeres.  A Lorena Piedras, logró darle muerte. En tanto, no pudo obtener el mismo resultado con su hijastra, quien logró escapar de la vivienda.