Apertura de investigación por abuso sexual simple

El juez Daniel Pérez formalizó la investigación penal preparatoria de juicio contra un sujeto imputado como presunto autor del delito de abuso sexual simple. Los hechos ocurrieron entre agosto y noviembre de 2019 en Sarmiento. La fiscalía obtuvo un plazo de seis meses para concluir las tareas investigativas.

El acto judicial se desarrolló en la sala de audiencias de la oficina judicial y estuvo presidido por el magistrado Daniel Pérez. El Ministerio Público Fiscal fue representado por la Procuradora Fiscal Rita Barrionuevo. El imputado participó vía telefónica desde Comodoro Rivadavia y recibió el asesoramiento legal del abogado de la Defensa Pública, Gustavo Oyarzun. También participó el asesor de menores Tomás Malerba.

En la ocasión, Barrionuevo relató los hechos que figuran en la pieza de pedido de apertura de investigación. Luego indicó que la calificación legal provisoria escogida   para esta causa es la de presunto autor del delito de abuso sexual simple en menor de 13 años- en modalidad de delito continuado- (Artículos 119 1° Párrafo del Código Penal). También requirió el plazo de seis meses para concluir la investigación.

Por su parte, el sospechoso no utilizó su derecho a declarar en esta etapa del proceso penal. Asimismo, Oyarzun no formuló oposición al requerimiento de la fiscalía respecto del pedido de apertura.

En tanto, el asesor de menores consideró apropiado imponer una medida de prohibición de acercamiento y contacto entre la víctima y el sospechoso, durante el tiempo de la investigación.

Así las cosas, Pérez tuvo por formalizada la investigación preparatoria de juicio en orden a los hechos descriptos por el Ministerio Público Fiscal y la calificación legal provisoria escogida. Asimismo, dispuso hacer lugar al requerimiento de la asesoría de menores, respecto de una orden de prohibición de contacto y acercamiento con la victima por el plazo de seis meses.     

Consejos para padres y docentes.ALEJANDRO SOULAGES

Cómo proceder con una víctima y no revictimizarla.

El Servicio de Asistencia a la Víctima del Ministerio Público Fiscal del Chubut, realizó una serie de recomendaciones a tener presente por parte de los adultos y docentes ante la posibilidad de estar frente a un caso de un niño víctima de un abuso sexual.

Cabe resaltar que en primer lugar la realización de la denuncia en comisaría de la Mujer, comisarías en general, ante la Policía Comunitaria, Asesoría de Menores, Juzgados de Familia o las Fiscalías, son públicas una serie de actitudes a tener en cuenta al momento de tener que atender a una víctima de estos hechos.

En primer lugar se hace necesario “creerle” a la persona que cuenta su experiencia, no dudar en lo que cuenta, aceptar su versión, escucharla con calma, atención y respeto. Asegurarle que va a estar bien, felicitarlo por haberse animado a hablar y asegurarle que nada malo le sucederá por haber hablado.

“Abrazarlo”, es otra de las recomendaciones. “Si se ha animado a contar, es porque confía en ti y necesita de tu cariño y lealtad”, se indicó.

Es necesario además “no revictimizar” a la persona que cuenta lo ocurrido. No se puede pedir que cuente una y mil veces lo que les pasó, ni cuestionar porque no lo contaron antes ni lo evitaron. Si no lo hizo es porque no pudo.

La clave está en lograr confianza.

Los expertos formulan recomendaciones a tener en cuenta para los padres y educadores en procura de propiciar la confianza de los niños factibles de haber sido abusados sexualmente. Frases como “ten confianza en mí”, “puedes contarme lo que sea”, “quiero escuchar lo que quieres decir”, “yo puedo ayudarte a solucionarlo”, se transformar en claves al momento de iniciar la conversación. Para ello se hace necesario creerles, no hay que cuestionar la veracidad de los hechos porque cuando los niños lo cuentan, en general no mienten. Se hace necesario decirles además que no se sientan culpables.  Casi siempre muestran sentimientos de culpabilidad, es muy importante dejarle claro que el no tiene ninguna culpa. “Tu no habrías  podido evitarlo”, es la actitud a tener en cuenta. Se hace necesario hacer que se sientan orgullosos por haberlo contado, ya que quienes comunican estos hechos, son valientes. “Estoy muy orgullosos de ti por habérmelo contado”, “has sido muy valiente en contarme esto”, es la respuesta adecuada.

Asegurarle que no le ha ocurrido nada, que el abuso no se repetirá y no habrá represalias. “Ahora que me lo has contado, ya no volverá a suceder”. “Se que ahora te sientes mal, pero te vamos a ayudar para que vuelvas a sentirse bien”, se aconseja decir., todo en un marco de afecto ya que es necesario hacerlos sentir seguros y queridos, sobre todo en situaciones traumáticas como en los caso de abusos sexuales.

El agresor

Hablar de lo ocurrido y del agresor. El niño debe reconocer sus sentimientos. Hay que

animarle a hablar del abuso y hablar del agresor como alguien que necesita ayuda. “Quieres contarme cómo ocurrió?, “te ha hecho algo malo”?, son las preguntas necesarias realizar. Para todo ello es necesario comunicar el abuso a la familia o a los servicios de protección de menores. Hay que informar a la familia lo ocurrido cuanto antes, para que busquen la ayuda necesaria y protejan al niño para que el abuso no vuelva a producirse. Si el abuso es intrafamiliar, se debe informar a un familiar directo del agresor. En estos casos conviene seguir el caso, llamando a la familia o concertando entrevistas con ella para comprobar si está intentando resolver el problema o si se está ocultando o negando, como ocurre muchas veces. Si esta implicado el padre, hay que comunicarlo a los servicios de protección de menores para evitar que los miembros de la familia se organicen y silencien el abuso.

No responsabilizar

En todos los casos, desde el Servicio de Asistencia a la Víctima (SAVD), recomendó no culpar al niño del abuso. No hay que reñirle o castigarle por lo sucedido, se haya resistido o no. Lo importante es no responsabilizar al menor, incluso en los casos en los que el agresor ha logrado que colabore. Nunca hay que abordarle con preguntas como “¿Por qué te dejaste hacerlo?”, “¿por qué no me lo dijiste antes?”, “¿por qué no dijiste no, huiste o luchaste?”.

Existen instituciones que están preparadas para ayudar a los niños y a sus familias  en estas situaciones, tanto sea en asesoramiento legal, acompañamiento en acciones legales, y superación de las secuelas  y consecuencias que, a nivel emocional, dejan en los pequeños abusados y sus familias, que también sufren.

El Servicio de Asistencia a la Victima del Delito está a disposición de las personas que han sufrido situaciones del abuso y es gratuito.