El hecho fue confirmado este miércoles por Andrés Quezada, director del colegio Dean Funes y representante de los colegios salesianos en Comodoro Rivadavia. Según informó, la situación afecta a todo un curso, incluida una docente de grado.

“Todas las medidas funcionaron como estaban previstas pero, lamentablemente, nos encontramos con un hecho que tiene que ver con el criterio y la responsabilidad de quienes están a cargo de los chicos quienes, en definitiva, saben mejor que nadie la situación del entorno cercano y deben ser los responsables del cuidado interno, de casa, y el solidario, hacia los demás”, indicaron.

Quezada señaló a el Diario Crónica, que el caso surgió “en una burbuja particular de primaria donde uno de los alumnos concurrió a clases el lunes y al día siguiente la mamá confirmó que a ella le había dado positivo el test de coronavirus por lo que se activó el alerta, el aviso a los padres, y el sistema virtual para continuar con el dictado de clases”.

Dentro de esas “actitudes” que se enmarcan dentro de los protocolos preventivos, las dudas se abren sobre si la familia afectada tenía sospechas o síntomas durante el fin de semana y pese a ello, se decidió enviar al alumno al establecimiento el lunes, sin prever las consecuencias que podrían darse.

Pese a la normalidad de todos los controles, lo cierto es que ante la duda de la condición sanitaria de un alumno, “se activa el protocolo para que todo el grupo pase a la modalidad virtual para recibir contenidos”.

“Durante dos semanas esa burbuja no irá al colegio – lo mismo la docente a cargo – por lo que no habrá inconvenientes con el resto de los alumnos y desde el establecimiento, continuaremos con el regreso a clases presenciales de manera gradual, previendo que la próxima semana quedaría normalizado todo el ciclo primario”, explicó.

Finalmente, Quezada volvió a reclamar la actitud solidaria de cada familia o responsable de un alumno para enviarlo al colegio si duda respecto a su condición sanitaria. “En principio por la situación personal y luego, por la posibilidad de que un caso dudoso se transforme en vector de contagio y afecte a sus compañeros. Tenemos que trabajar todos juntos para darnos máxima seguridad de manera integral”.