Desde el Ministerio Público Fiscal detallaron que en la Audiencia preliminar de juicio por caso de abuso sexual simple el acusado por dos casos de abuso sexual reconoció haber participado en los hechos. Ahora el juez Jorge Novarino, analiza la seriedad y el alcance de la aplicación del instituto de juicio abreviado y una pena de 2 años de prisión en suspenso.

El Juicio abreviado fue requerido por la fiscalía y un abogado particular, en el marco de la investigación penal contra un sujeto de cincuenta y tres años, imputado como presunto autor del delito abuso sexual simple, en dos hechos.

 En la sala de audiencias de la oficina judicial se desarrolló una audiencia preliminar de juicio. El acto judicial fue presidido por el magistrado Jorge Novarino.

La parte investigadora estuvo representada por la fiscal Laura Castagno. Asimismo, en representación de su hija, participaron los padres de una de las víctimas.

En este contexto- mediante el sistema de video conferencia desde la provincia Neuquén- también presenció la audiencia, la familia de la segunda víctima.

 En tanto, el sospechoso recibió el asesoramiento legal de abogado particular, Ismael Machuca. Ambos, estuvieron conectados a través del sistema de videoconferencia desde Comodoro Rivadavia.En la oportunidad, Castagno desarrolló el contenido de la solicitud de aplicación del procedimiento de juicio abreviado.

Luego, describió los hechos que figuran en la pieza de acusación pública.

En este sentido, explicó que los mismos ocurrieron en la vivienda del procesado durante los años: 2009, 2010 y 2012.Sobre a calificación legal jurídica escogida por los investigadores, sostuvo que se encuadra como constitutiva del delito de abuso sexual simple, dos hechos, en concurso real en calidad de autor (artículos 45, 55 y 119, 1° párrafo del Código Penal).

En este marco, analizó los fundamentos de la imputación y detalló los medios de prueba testimoniales y documentales, colectados en la investigación. También explicó que arribaron a un acuerdo con el abogado defensor y el acusado.En este tipo de acuerdos, el acusado debe admitir los hechos descriptos en la acusación, asumir su participación en los mismos y aceptar la vía propuesta.

A ello, agregó que las partes consensuaron la aplicación de una pena de dos años de prisión en suspenso. La ejecución condicional obedece a que el imputado no registra antecedentes penales computables.Por otra parte, requirió que el acusado no se acerque a las víctimas, ni a sus familias durante el tiempo de la condena.

En este contexto, adelantó que solicitarán al cuerpo médico forense una evaluación a los fines de determinar la necesidad de que el imputado realice un tratamiento psicológico  .

A su turno, el abogado defensor, adhirió a la propuesta presentada por la representante del Ministerio público Fiscal.  

Así las cosas, en la audiencia, el acusado reconoció la existencia de los hechos que le imputaron. Asimismo, admitió su participación en los dos casos de abuso sexual. Por último, aceptó la imposición de la pena de dos años de prisión en suspenso y el cumplimiento de reglas de conducta.

Por su parte, los familiares de las víctimas, manifestaron su disconformidad con la propuesta presentada por las partes.Finalmente, el magistrado se retiró para analizar la propuesta y anunció

que notificará por escrito su resolución.   

Las identidades y recomendaciones para casos de abuso sexual infantil Por tratarse de abuso sexual intrafamiliar, preservar la identidad de la victima impide dar a conocer la del agresor. Las vivencias a las que son sometidas las víctimas de abuso sexual infantil, tienen un impacto muy profundo que va mas allá del ultraje a su cuerpo.

Implica un daño en la psiquis muy complejo de sanar.

Cuando una niña, niño o adolescente se anima a decir o dar a entender lo que le está pasando es fundamental que sea escuchado y que se activen los mecanismos de protección que prevé el ordenamiento legal.El abuso se produce y se sostiene en base al secreto y este merced a amenazas que causan efecto para amedrentar a la víctima, entramparla, doblegar su voluntad y forzar su silencio. 

Justamente a causa de estas circunstancias es que resulta tan relevante el develamiento. Si la víctima que se anima a contar, no es escuchada, no se le cree y/o no se le da intervención a la justicia, muy probablemente sentirá que es verdad todo lo que le dice el agresor y nunca podrá salir del abuso.El resultado es el empoderamiento del abusador y el incremento del daño a la víctima.

El Servicio de Asistencia a la Víctima del Ministerio Público Fiscal del Chubut, realizó una serie de recomendaciones a tener presente por parte de los adultos y docentes ante la posibilidad de estar frente a un caso de un niño víctima de un abuso sexual.

Cabe resaltar que en primer lugar la realización de la denuncia en comisaría de la Mujer, comisarías en general, ante la Policía Comunitaria, Asesoría de Menores, Juzgados de Familia o las Fiscalías, son públicas una serie de actitudes a tener en cuenta al momento de tener que atender a una víctima de estos hechos.

En primer lugar, se hace necesario “creerle” a la persona que cuenta su experiencia, no dudar en lo que cuenta, aceptar su versión, escucharla con calma, atención y respeto. Asegurarle que va a estar bien, felicitarlo por haberse animado a hablar y asegurarle que nada malo le sucederá por haber hablado.“Abrazarlo”, es otra de las recomendaciones. “Si se ha animado a contar, es porque confía en ti y necesita de tu cariño y lealtad”, se indicó.Es necesario además “no revictimizar” a la persona que cuenta lo ocurrido. No se puede pedir que cuente una y mil veces lo que les pasó, ni cuestionar porque no lo contaron antes ni lo evitaron.

Si no lo hizo es porque no pudo.La clave está en lograr confianza.Los expertos formulan recomendaciones a tener en cuenta para los padres y educadores en procura de propiciar la confianza de los niños factibles de haber sido abusados sexualmente.

Frases como “ten confianza en mí”, “puedes contarme lo que sea”, “quiero escuchar lo que quieres decir”, “yo puedo ayudarte a solucionarlo”, se transformarán en claves al momento de iniciar la conversación.

Para ello se hace necesario creerles, no hay que cuestionar la veracidad de los hechos porque cuando los niños lo cuentan, en general no mienten. Se hace necesario decirles además que no se sientan culpables.  

Casi siempre muestran sentimientos de culpabilidad, es muy importante dejarle claro que él no tiene ninguna culpa. “Tu no habrías  podido evitarlo”, es la actitud a tener en cuenta. Se hace necesario hacer que se sientan orgullosos por haberlo contado, ya que quienes comunican estos hechos, son valientes. “Estoy muy orgullosa de ti por habérmelo contado”, “has sido muy valiente en contarme esto”, es la respuesta adecuada.

Asegurarle que no le ha ocurrido nada, que el abuso no se repetirá y no habrá represalias. “Ahora que me lo has contado, ya no volverá a suceder”. “Se que ahora te sientes mal, pero te vamos a ayudar para que vuelvas a sentirse bien”, se aconseja decir., todo en un marco de afecto ya que es necesario hacerlos sentir seguros y queridos, sobre todo en situaciones traumáticas como en los casos de abusos sexuales.

El agresor

Hablar de lo ocurrido y del agresor. El niño debe reconocer sus sentimientos. Hay que animarle a hablar del abuso y hablar del agresor como alguien que necesita ayuda. “Quieres contarme cómo ocurrió?, “te ha hecho algo malo”?, son las preguntas necesarias realizar.

Para todo ello es necesario comunicar el abuso a la familia o a los servicios de protección de menores. Hay que informar a la familia lo ocurrido cuanto antes, para que busquen la ayuda necesaria y protejan al niño para que el abuso no vuelva a producirse. Si el abuso es intrafamiliar, se debe informar a un familiar directo del agresor. En estos casos conviene seguir el caso, llamando a la familia o concertando entrevistas con ella para comprobar si está intentando resolver el problema o si se está ocultando o negando, como ocurre muchas veces. Si está implicado el padre, hay que comunicarlo a los servicios de protección de menores para evitar que los miembros de la familia se organicen y silencien el abuso.No responsabilizarEn todos los casos, desde el Servicio de Asistencia a la Víctima (SAVD), recomendó no culpar al niño del abuso. No hay que reñirle o castigarlo por lo sucedido, se haya resistido o no. Lo importante es no responsabilizar al menor, incluso en los casos en los que el agresor ha logrado que colabore. Nunca hay que abordarlo con preguntas como “¿Por qué te dejaste hacerlo?”, “¿por qué no me lo dijiste antes?”, “¿por qué no dijiste no, huiste o luchaste?”.

Existen instituciones que están preparadas para ayudar a los niños y a sus familias en estas situaciones, tanto sea en asesoramiento legal, acompañamiento en acciones legales, y superación de las secuelas y consecuencias que, a nivel emocional, dejan en los pequeños abusados y sus familias, que también sufren.

El Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito está a disposición de las personas que han sufrido situaciones del abuso y es gratuito. En Sarmiento, sus oficinas funcionan en calle 28 de julio n°430. También se pueden contactar telefónicamente llamando (0297) 4898327