En el partidazo que se jugó en Liniers, Vélez fue más práctico, más efectivo y se llevó una goleada y victoria tremenda ante un difícil Unión, que perdió el invicto: a puro gol, le ganó 4-1 al Tate. Así, los de Mauricio Pellegrino se despegaron de Lanús y comandan en soledad la zona B de la Copa de la Liga Profesional.

Un partido frenético desde el primer minuto. Y el Fortín con paciencia, juntando por izquierda en salida y atacando por la derecha pudo marcar el primero. Porque Ricardo Centurión encontró el espacio, Lautaro Giannetti dio un gran pase vertical, Agustín Bouzat rompió y Hernán de la Fuente marcó. 1-0.

Sin embargo, la ventaja le duró muy poco a los de Pellegrino. Luego de una pelota parada que no fue muy certera, Franco Calderón encontró la pelota, desfundó y, con un poco de ayuda por la floja respuesta de Lucas Hoyos, igualó el trámite en Liniers.

Incluso con el empate, Unión casi lo da vuelta pero la mala fortuna y el travesaño le dijeron que no a Juan Manuel García. Pero el elenco velezano mostraba sus credenciales en cada ataque y puso el segundo: la aguantó muy bien Lucas Janson y apareció Bouzat para definir y poner arriba al local.

Ya en el complemento, el partido estaba para cualquiera. Porque el Tate amenazaba con su dominio de la pelota en empatar el partido. Pero en la contra, el Fortín parecía que iba a terminar de liquidar el pleito. Sin embargo, poco a poco el partido se fue desinflando e incluso lo único que apareció fue la polémica, ya que el árbitro Mauro Vigliano debió haber expulsado a Fernando Márquez por un cabezazo sin pelota a Agustín Mulet.

En los últimos minutos, los de Santa Fe directamente agarraron la lanza y fueron para adelante (casi lo empatan con un gran remate de Cristian Insaurralde, que tapó muy bien Hoyos), pero el conjunto fortinero terminó de definirlo con el tercer gol de la noche de la mano de Luca Orellano. Y también hubo lugar para uno más, con la definición del recién ingresado Juan Martín Lucero.

Porque Vélez sacó adelante un partido chivísimo. Con un gran primer tiempo y un segundo aún más efectivo, fue una máquina de hacer goles para ganarle al siempre difícil e invicto Unión. En Liniers, se ilusionan y no es para menos: punteros en soledad de la zona B y un paso enorme para sacar el primer pasaje a la próxima fase del torneo.