Hace algunas semanas, el mundo Boca se mostró convulsionado porque la chance de que Edinson Cavani pudiera recalar en el club había pasado de ser un sueño a una realidad bastante palpable. Incluso hasta el padre del jugador admitió que la chance era cierta. Pero con el correr de los días, las cosas cambiaron. 

¿Qué pasó? A la posibilidad de que el uruguayo renueve su vínculo con el Manchester United, algo que estaba dentro de las posibilidades, lo que inquieta a Jorge Amor Ameal y a Juan Román Riquelme es que el jugador no da señales de la decisión que pueda llegar a tomar.

Por eso, la dirigencia de Boca y el Consejo de fútbol buscarán en los próximos días tener un contacto directo con Cavani o su entorno más cercano para obtener una respuesta concreta sobre si desea o no jugar en el Xeneize a partir de mitad de año. Claro que el uruguayo es prioridad, pero en Brandsen 805 no quieren apuntar todos los cañones a aquella posibilidad si no es una chance real.

Si el delantero da una respuesta afirmativa, se activaría el plan para que se ponga la camiseta azul y oro a partir de junio. En caso contrario, Boca tendrá margen de maniobra para salir a buscar a otro atacante top, un puesto que es prioridad de cara al mercado de pases.