En el día después de los disturbios en Andalgalá se endurece la mirada del oficialismo que señala el amparo de los hechos por parte del intendente Eduardo Córdoba.

En la noche de ayer domingo estaba previsto librar cuatro allanamientos, en tanto que ya hay alrededor de 30 personas identificadas, cuyas detenciones se irán librando en las próximas horas.

Desde el gobierno se cree que los grupos buscaban el enfrentamiento, “por eso se actuó de manera muy cauta para evitar confrontaciones humanas que pudieran provocar personas heridas, a pesar de que los grupos ni siquiera dejaban ingresar a los bomberos cuando la sede de Agua Rica se estaba incendiando”, informaron altas fuentes. La orden fue desde un primer momento no reprimir.

Se supo que el gobernador Raúl Jalil estuvo en contacto permanente con funcionarios de la Secretaría de Minería de la Nación, quienes están conformes con la actuación del Estado provincial. Este martes, el gobernador y el ministro de Gobierno y Justicia, Jorge Moreno, viajarán nuevamente a Andalgalá para seguir normalizando la situación institucional.