El Xeneize profundiza su renovación y obtiene un capital importante para salir a buscar refuerzos en el mercado de pases

Andrada y Capaldo, en una formación de Boca de este semestre. Una imagen que no volvería a darse (Foto Baires)

Luego del impacto que produjo la salida de Carlos Tevez, quien decidió terminar su etapa en Boca, el Xeneize profundiza su renovación: cerró la venta de uno de sus titulares al fútbol europeo y está a punto de negociar a otro de ellos.

Según pudo averiguar InfobaeNicolás Capaldo jugará en el Red Bull Salzburgo. Desde la Ribera no confirmaron los números de la operación, pero resaltaron que “sólo falta el papelerío” para cerrar la transferencia del mediocampista devenido lateral derecho en la era de Miguel Ángel Russo.

De 22 años, 64 partidos en la Primera del Xeneize y dos títulos (la Superliga 2019/20 y la Copa Diego Maradona), Capaldo venía siendo tentado por los austriacos desde hace aproximadamente un mes, pero la oferta final no conformaba al Consejo de Fútbol que encabeza Juan Román Riquelme. Sin embargo, en las últimas horas las partes avanzaron, al punto de dejar la venta a distancia de rúbrica. Según los números que se venían manejando en los pasillos de la Bombonera, se haría en más de 5 millones de euros: resta saber si Boca retendrá un porcentaje de la ficha, pensando en una nueva futura transferencia si su estancia en el Viejo Continente es exitosa.

Pero Capaldo no es el único a punto de emigrar en Boca: también Esteban Andrada. El sitio mexicano mediotiempo.com asegura que el arquero, de 30 años, está a punto de firmar un contrato por cuatro años con Rayados de Monterrey. Y subraya que la operación se realizará en alrededor de 5 millones de dólares. Fuentes del club consultadas por Infobae plantean que la transferencia está cerca de resolverse, pero aún no está cerrada.

La cláusula de salida asciende a 25 millones de dólares; sin embargo, en la Ribera saben que, tal como está el mercado de pases en la actualidad, la chance de recibir una oferta por una cifra similar resulta utópica. El Olympique de Marsella y el Lille, ambos de Francia, también lo tienen en sus órbitas. Además, el disgusto que pasó en Ecuador (quedó aislado 8 días tras ser positivo de coronavirus) fue un antes y un después para su entorno. Cree que llegó el momento de partir del club.

Si se confirma su partida, habrá que ver qué sucede con el rubro arqueros en el club. Es que por Agustín Rossi llegó una oferta del Udinese que fue considerada insuficiente por el club. Los italianos lo tienen en carpeta desde hace rato, pero no son los únicos. El ex Chacarita y Lanús recibió sondeos informales desde Brasil, España, Suiza, Bélgica e Inglaterra. No quiere ser más suplente (pese a que tuvo continuidad en el último tramo) y tiene contrato hasta junio de 2023. Sin Andrada en la competencia (detrás suyo aparece Javier García), el panorama puede terminar siendo fértil para que decida apostar por su permanencia.

Con la tesorería mejor nutrida, Boca seguramente saldrá a hacerse fuerte en el mercado. Está cerca de incorporar a Esteban Rolón, mediocampista de Huracán (desembolsará los 500 mil dólares correspondientes a la cláusula de rescisión) y desde Parque Patricios pueden llegar más novedades: Norberto Briasco es el otro que figura en la carpeta de Juan Román Riquelme y se delinea la propuesta para acordar con el Globo.

La otra negociación pendiente es la de Nicolás Orsini, delantero que puede llegar a lucir la camiseta número 9 de Boca en el próximo campeonato y la Copa Libertadores. Boca le compraría la mitad del pase y cedería a uno o dos juveniles a Lanús para quedarse con sus servicios (Gonzalo Maroni y Agustín Obando fueron los ofrecidos). En la Ribera tendrán que acelerar la gestión para que al atacante cordobés de 26 años no se lo soplen de Europa.

Además, ante la citada partida de Capaldo y las certezas de que Julio Buffarini y Lenardo Jara no continuarán (sus vínculos finalizan el 30 de junio), el primer refuerzo para Russo será Marcelo Weigandt, quien interrumpirá su préstamo en Gimnasia y Esgrima La Plata (expiraba en diciembre de este año) a través de una cláusula de retorno que Boca ya avisó que ejecutará.