Hoy nuestra ciudad celebra sus 124 años de historia. Actualmente cuenta con más de 22 mil habitantes. A los largo de estos años muchos hombres y mujeres han hecho con su esfuerzo el sarmiento que hoy tenemos. Entre ellos los “horneros”, hombres esforzados que fabricaban ladrillos en la zona del Barrio Progreso, el más antiguo de la ciudad.

El Barrio Progreso ubicado entre la avenida 2 de Abril hacia el norte, afincado en chacra 11 en toda su extensión, nace aproximadamente en el año 1946 según los registros historicos, como un asentamiento de pobladores que llegaban a la localidad y ocupaban tierras en ese lugar, que en principio pertenecían al Ejército Sarmiento.

Posteriormente mediante gestiones de las autoridades las tierras pasaron al ejido municipal convirtiéndose en tierras fiscales.

No habían servicios de agua, gas ni energía. Las viviendas eran construidas de barro y muchas familias vivían en cuevas.

La primer escuela del Barrio Progreso fue una carpa Militar que dispuso el Teniente Coronel Marcelo Arce. Allí niños y adultos aprendían a leer y escribir.

La mayoría de los vecinos buscaban el sustento en huertas, cría de animales, canteras y fabricaban ladrillos.

y ahí se encontraban ellos, “los horneros”, que junto a sus familias aportaban con esfuerzo a la economía familiar y a la economía local de la ciudad, sus ladrillos estan en las paredes de muchas viviendas en Sarmiento.

En el año 1984 se forma la primer Asociación Vecinal y desde allí fueron los vecinos quienes tomaron la “posta” y trabajaron para tener los servicios de agua , en los años 80.

Por esos años se edifica también el Centro Comunitario del Barrio, lugar que fue comedor para niños y adultos, el lugar donde las mujeres del barrio aprendían a tejer, coser, bordar y elaborar dulces.

Allí también daban catecismo y se alfabetizaba, y era allí donde se organizaban los bailes.

La donación de tierras por parte del vecino Julio Saez permitió soñar con una escuela y en el año 1990 se concretó el anhelo de la escuela, Hoy escuela 180, que no solo traía esperanza sino también consigo el tendido eléctrico hacia el Barrio que posteriormente permitiría que los vecinos pudieran acceder a ese servicio.

También se conformaron consorcios para tener gas natural.

El barrio contó muchos años con una sala de primeros auxilios y un destacamento policial.

Hoy, el “Progreso”, el más populoso de Sarmiento, también celebra, porque ha sido el ejemplo del esfuerzo de hombres y mujeres pioneros que a la luz del candil o el fogón lucharon contra el viento, la nieve y al calor del horno de ladrillo soñaron para ver este Sarmiento próspero.