Britney Spears perdió la batalla legal y su padre seguirá siendo su tutor

La Justicia rechazó un pedido de la princesa del pop y determinó que su fortuna siga siendo manejada por Jamie Spears.

Britney Spears lleva más de una década bajo la tutela de su padre.

La Justicia de Los Ángeles negó una solicitud presentada por el abogado de Britney Spears en noviembre pasado para destituir al padre de la cantante como su único tutor, decisión que no está vinculada al testimonio que dio la artista la semana pasada en la que lanzó graves acusaciones contra aquellos que administran su patrimonio.

Hace siete meses la artista de 39 años exigía a través de un pedido realizado por su abogado que un fondo llamado Bessemer Trust se convirtiera en su único responsable, pero la Justicia se lo denegó.

“La solicitud del curador de suspender a James P. Spears inmediatamente después del nombramiento de Bessemer Trust Company of California como único curador de la herencia se niega sin perjuicio“, indicaron los documentos judiciales, según el sitio especializado Variety.

Jamie Spears es el tutor de su hija desde 2008, cuando la cantante atravesaba una etapa de comportamiento errático.

De esta manera, el fallo estima que el patrimonio de la estrella del pop debe seguir siendo controlado y conservado en parte por su padre.

Las nuevas presentaciones judiciales son otro revés legal para la cantante, pero no son novedad para Britney: Samuel Ingham III, su abogado, había presentado la solicitud para remover al padre de Spears en noviembre de 2020, afirmando que su cliente tenía “miedo de su padre” y se negaría a actuar de nuevo, si él continuaba a cargo de su carrera.

En ese momento, la Justicia se negó a suspender a su padre de la tutela, aunque no descartó futuras peticiones para su remoción o suspensión. Además, en ese momento, el juez nombró a la compañía financiera Bessemer Trust como co-curadora.

El duro testimonio de Britney

La semana pasada, Spears se dirigió públicamente a la Corte por primera vez durante su tutela que ya lleva 13 años, y dijo que su padre disfruta controlando su vida, que la obliga a utilizar un DIU, habló de “explotación” e incluso dijo que era medicada con litio.

“Esta tutela está pagando el sueldo de mucha gente. Estoy harta”, aseguró la cantante ante el juzgado de Los Ángeles durante una intervención telefónica repleta de declaraciones contundentes como: “No soy feliz”, “no puedo dormir” y “me sentí drogada”.

Se trata de la primera vez que Spears se opuso públicamente al control que su padre ejerce sobre aspectos públicos y privados de su vida por una decisión judicial que se remonta al año 2008, tras una etapa de comportamiento errático.

Jamie Spears presentó una petición para investigar los reclamos que planteó su hija mientras le pedía al juez que pusiera fin a su tutela En su petición, el padre de la artista y su equipo solicitaron al tribunal que “investigue la veracidad de las acusaciones y reclamos hechos por la Sra. Spears”, que él negó, destacando que sólo le interesaba lo mejor para su hija.

#FreeBritney, el movimiento que creció con fuerza en las redes sociales.

El conflicto abierto entre la cantante y su padre generó un movimiento en las redes sociales de apoyo a la que fuera una de las más populares artistas estadounidenses de finales del siglo pasado.

Así, el lema “#FreeBritney” (Libertad para Britney) tomó impulso este año tras el estreno del documental “Framing Britney”, una cinta elaborada por The New York Times que repasa los aspectos más controvertidos ásperos de la carrera de la artista.

Apoyo familiar

Jamie Lynn, hermana de Britney, explicó en una historia de Instagram que si bien no apoyó “públicamente” a la artista que la semana pasada compareció virtualmente ante la justicia por su tutela legal, su apoyo viene de “mucho antes de que existiera el hashtag” #FreeBritney y seguirá respaldándola “mucho después”.

“Quizás no la apoyé de la forma en que el público quisiera, que es un hashtag en una plataforma pública, pero puedo asegurar que siempre apoyé a mi hermana”, dijo Jamie Lynn refiriéndose al movimiento #FreeBritney.

En videos compartidos en sus historias de Instagram, la joven de 30 años explicó el porqué de su silencio luego del testimonio de Britney, en el que solicitó terminar con la tutela de su padre.

“Sentí que hasta que mi hermana pudiera hablar por sí misma y decir lo que sentía que necesitaba decir públicamente, no era mi lugar y no era lo correcto”, dijo Jamie, según recogió el sitio especializado norteamericano The Hollywood Reporter.

Britney Spears con su hermana Jamie Lynn, su sobrina Maddie y sus hijos Sean y Jayden James Federline.

“Pero ahora que ha hablado con mucha claridad y ha dicho lo que tenía que decir -añadió- siento que puedo seguir su ejemplo y decir lo que siento que necesito decir”.

Aunque Jamie Lynn no se refirió a la declaración de su hermana, insistió en que “solo ha amado, adorado y apoyado” a Spears y que fue solidaria a puertas cerradas.

“Esta es mi maldita hermana mayor antes de toda esta mierda. No me importa si quiere huir a la selva y tener un trillón de bebés en medio de la nada, o si quiere volver y dominar el mundo como lo ha hecho tantas veces antes. Solo me preocupa su felicidad”, dijo.

Y agregó: “Si termina la tutela o viaja a Marte o cualquier otra cosa que quiera hacer para ser feliz, lo apoyo al 100 por ciento porque apoyo a mi hermana”.