Apertura de investigación preparatoria de juicio por abuso sexual

Por pedido del Ministerio Público Fiscal, el juez Alejandro Rosales formalizó la investigación penal preparatoria de juicio contra un joven de 20 años, imputado como presunto autor del delito de abuso sexual agravado. La Fiscalía cuenta con un plazo de seis meses para concluir la investigación.

El acto judicial se desarrolló en la sala de audiencias de la oficina judicial. La Fiscalia fue representada por al fiscal general Laura Castagno. El imputado, recibió la asistencia técnica del abogado del Ministerio de la Defensa Pública, Gustavo Oyarzún. También participó el asesor legal de menores, Tomás Malerba.

En la ocasion, Castagno relató los hechos que figuran en la pieza de pedido de apertura de la investigación. En este sentido, señaló que el caso ocurrió en el año 2019, sin poder precisar la fecha excacta. Asimismo, puntualizó que se trató de una relación sexual no consentida por la victima.

Con respecto a la calificación legal provisoria, solicitó que se investigue al sospechoso como presunto autor del delito de abuso sexual con acceso carnal en caracter de autor. Asimismo, la investigadora peticionó un plazo de seis meses para concluir las tareas de investigación.

Por ultimo, requirió que el imputado se presente en las oficinas del Área de Criminalísticas, a los fines de que se le aplique el protocol único de identificación de personas. También pidió al juez Rosales que disponga una medida de prohibición de acercamiento y de contacto por toda vía y medio, entre el imputado y la victima.

A su turno, el abogado defensor realizó algunas apreciaciones sobre el legajo fiscal. En tanto, no formuló oposición al pedido de apertura de investigación.

Así las cosas, el magistrado resolvió formalizar la investigación penal preparatoria de juicio, en orden a los hechos descriptos y a la calificación legal provisoria propuesta por el Ministerio Público Fiscal. En este marco, otorgó un plazo de seis meses para que los investigadores concluyan sus tareas.     

     Cómo proceder con una víctima y no revictimizarla.

El Servicio de Asistencia a la Víctima del Ministerio Público Fiscal del Chubut, realizó una serie de recomendaciones a tener presente por parte de los adultos y docentes ante la posibilidad de estar frente a un caso de un niño víctima de un abuso sexual.

Cabe resaltar que en primer lugar la realización de la denuncia en comisaría de la Mujer, comisarías en general, ante la Policía Comunitaria, Asesoría de Menores, Juzgados de Familia o las Fiscalías, son públicas una serie de actitudes a tener en cuenta al momento de tener que atender a una víctima de estos hechos.

En primer lugar se hace necesario “creerle” a la persona que cuenta su experiencia, no dudar en lo que cuenta, aceptar su versión, escucharla con calma, atención y respeto. Asegurarle que va a estar bien, felicitarlo por haberse animado a hablar y asegurarle que nada malo le sucederá por haber hablado.

“Abrazarlo”, es otra de las recomendaciones. “Si se ha animado a contar, es porque confía en ti y necesita de tu cariño y lealtad”, se indicó.

Es necesario además “no revictimizar” a la persona que cuenta lo ocurrido. No se puede pedir que cuente una y mil veces lo que les pasó, ni cuestionar porque no lo contaron antes ni lo evitaron. Si no lo hizo es porque no pudo.

La clave está en lograr confianza.

Los expertos formulan recomendaciones a tener en cuenta para los padres y educadores en procura de propiciar la confianza de los niños factibles de haber sido abusados sexualmente. Frases como “ten confianza en mí”, “puedes contarme lo que sea”, “quiero escuchar lo que quieres decir”, “yo puedo ayudarte a solucionarlo”, se transformar en claves al momento de iniciar la conversación. Para ello se hace necesario creerles, no hay que cuestionar la veracidad de los hechos porque cuando los niños lo cuentan, en general no mienten. Se hace necesario decirles además que no se sientan culpables.  Casi siempre muestran sentimientos de culpabilidad, es muy importante dejarle claro que el no tiene ninguna culpa. “Tu no habrías  podido evitarlo”, es la actitud a tener en cuenta. Se hace necesario hacer que se sientan orgullosos por haberlo contado, ya que quienes comunican estos hechos, son valientes. “Estoy muy orgullosos de ti por habérmelo contado”, “has sido muy valiente en contarme esto”, es la respuesta adecuada.

Asegurarle que no le ha ocurrido nada, que el abuso no se repetirá y no habrá represalias. “Ahora que me lo has contado, ya no volverá a suceder”. “Se que ahora te sientes mal, pero te vamos a ayudar para que vuelvas a sentirse bien”, se aconseja decir., todo en un marco de afecto ya que es necesario hacerlos sentir seguros y queridos, sobre todo en situaciones traumáticas como en los caso de abusos sexuales.

El agresor

Hablar de lo ocurrido y del agresor. El niño debe reconocer sus sentimientos. Hay que

animarle a hablar del abuso y hablar del agresor como alguien que necesita ayuda. “Quieres contarme cómo ocurrió?, “te ha hecho algo malo”?, son las preguntas necesarias realizar. Para todo ello es necesario comunicar el abuso a la familia o a los servicios de protección de menores. Hay que informar a la familia lo ocurrido cuanto antes, para que busquen la ayuda necesaria y protejan al niño para que el abuso no vuelva a producirse. Si el abuso es intrafamiliar, se debe informar a un familiar directo del agresor. En estos casos conviene seguir el caso, llamando a la familia o concertando entrevistas con ella para comprobar si está intentando resolver el problema o si se está ocultando o negando, como ocurre muchas veces. Si esta implicado el padre, hay que comunicarlo a los servicios de protección de menores para evitar que los miembros de la familia se organicen y silencien el abuso.

No responsabilizar

En todos los casos, desde el Servicio de Asistencia a la Víctima (SAVD), recomendó no culpar al niño del abuso. No hay que reñirle o castigarle por lo sucedido, se haya resistido o no. Lo importante es no responsabilizar al menor, incluso en los casos en los que el agresor ha logrado que colabore. Nunca hay que abordarle con preguntas como “¿Por qué te dejaste hacerlo?”, “¿por qué no me lo dijiste antes?”, “¿por qué no dijiste no, huiste o luchaste?”.

Existen instituciones que están preparadas para ayudar a los niños y a sus familias  en estas situaciones, tanto sea en asesoramiento legal, acompañamiento en acciones legales, y superación de las secuelas  y consecuencias que, a nivel emocional, dejan en los pequeños abusados y sus familias, que también sufren.

El Servicio de Asistencia a la Victima del Delito está a disposición de las personas que han sufrido situaciones del abuso y es gratuito.

Producido por el Área de Comunicación Institucional del MPF – Rawson.