Claudia Salgado viajó junto a su hija de 15. Tiene ciudadanía española y se instaló en La Coruña. Pasó más de ocho meses buscando trabajo.

Emigró a España para “cambiar su vida” y casi termina durmiendo en la calle: “Estuve a un paso de ser indigente”. (Imagen: Facebook)

Claudia Salgado tiene 49 años y, en medio de la pandemia, decidió irse de Argentina para probar suerte en España. En un busca de nuevas oportunidades, viajó a Europa junto a su hija, de 15 años, y se instaló en La Coruña.

Desde entonces, comenzó a buscar trabajo y pasó más de ocho meses sin lograrlo. Las condiciones de su estadía se complicaron y estuvo a “un paso de ser indigente”

“Estaba tan desesperada que fui a pedir ayuda a los Servicios Sociales Municipales”, contó Salgado en diálogo con el portal Infobae.

Con ayuda del Estado español, la joven emigrante pudo alojarse en una habitación. En ese espacio, tiene una cama matrimonial, dos mesas de luz, un escritorio y un placard. Comparte el resto de los servicios con otras personas. Dolida, contó: “Invertí dinero para venir a vivir como una marginal”.

“Llegar a Galicia me llevó a la ruina. Estuve a un paso de ser indigente”, contó la mujer. Y aclaró que su objetivo es mostrar que, “aun haciendo las cosas bien, nadie te garantiza que la vida en el exterior sea un éxito”.

“Nunca me imaginé que, con la ciudadanía española, el título de Bachiller homologado y mis casi dos décadas de experiencia laboral, iba a resultar tan complicado encontrar trabajo en La Coruña. Entre julio y octubre de 2020, lo único que conseguí fue un puesto temporal por quince días”, contó la mujer a Infobae.

Emigró a España para “cambiar su vida” y casi termina durmiendo en la calle: “Estuve a un paso de ser indigente”

Su situación de inestabilidad laboral, la llevó a tener problemas para conseguir una habitación. “Como requisitos te piden un recibo de sueldo y antigüedad laboral. Yo no tenía ninguna de las dos”, contó.

Por otro lado, relató que la ayuda que recibió por parte de la Cruz roja fue clave. Desde la organización la ayudaron a conseguir un puesto temporal de trabajo en un centro comercial. En enero 2021 volvió a perder su empleo. “En ese momento la situación me superó: sentía ansiedad, depresión, angustia. Me acerqué a los Servicios Sociales Municipales para pedir que por favor me ayudaran porque ya no tenía cómo pagar un alquiler”, explicó. A partir de esto, le dieron una tarjeta alimentaria con 200 euros mensuales.

Ahora, con un empleo en un supermercado, con el que no llega a los 500 euros, sigue buscando más trabajo. “En Argentina, a pesar de la inseguridad, yo tenía mi casa y mi sueldo todos los meses. Acá, en cambio, estoy pensando cómo hago para pagarme el techo y cómo hago para comer. Es muy triste todo esto”, dijo con pesar. Y agregó: “También me siento muy arrepentida por mi hija. Ella decidió venirse conmigo, afrontar todo este cambio y también la pasó muy mal. Ahora por suerte se adaptó y se hizo un grupo de amigos en el colegio, pero le costó muchísimo”.

“El que emigra así, como vine yo, que venga preparado económica y moralmente porque toda esta situación te desmoraliza muchísimo. Si teniendo una ciudadanía me pusieron tantas trabas, no quiero imaginarme lo que debe ser venir sin la documentación en regla. Ese es el mensaje que quiero dar”, recomendó.