Mientras el grueso de los titulares continúa en aislamiento, el Xeneize es dirigido otra vez por Sebastián Battaglia.

El gol de Peruzzi, tras una pisada fenomenal de Ángel Romero

Boca Juniors y San Lorenzo se ven las caras luego de que la Liga Profesional rechazara un nuevo pedido del Xeneize de postergar el partido al tener a buena parte del plantel profesional en cuarentena después de que rompiera la burbuja en los incidentes frente a Atlético Mineiro por los octavos de final de la Copa LibertadoresSebastián Battaglia una vez más debe afrontar una jornada con la base de los juveniles que sorprendieron ante Banfield.

Como le sucedió al Taladro, el Ciclón se encontró a un Xeneize intenso, hormonal. Los chicos (reforzados por Edwin Cardona y Frank Fabra) presionaron alto y, cuando tuvieron dificultades en la salida, cargaron a la segunda pelota con pelotazos largos, con Escalante, el inquieto puntero izquierdo, como destino predilecto. Así, incomodaron a la visita.

A los 9′, el enlace colombiano dispuso de un interesante tiro libre en el borde del área y su remate se marchó desviado. Los Cuervos contaron con una gran chance tres minutos después, cuando quitaron en el fondo auriazul y pusieron a Uvita Fernández pisando el área: el ex Defensa y Justicia hizo temblar un palo de un zurdazo.

“A dos toques”, les pidió Battaglia permanentemente a sus pupilos. Los juveniles cuidaron la pelota ante un Ciclón que no se mostró incómodo esperando, porque juntó sus líneas y no ofreció espacios para ser lastimado. La movilidad de Taborda y las apariciones de Cardona suplieron el hecho de que Fernández fuera bien bloqueado. A los 25 minutos, Cardona, otra vez de tiro libre, movió el costado de la red del arco defendido por Torrico.

Todo, en el contexto de un encuentro áspero, con roces y entradas fuertes, con dos tumultos en menos de media hora. Hasta que a los 30, una genialidad de Ángel Romero destrabó el cotejo. El paraguayo rescató un rebote tras un centro y, encerrado contra la línea de fondo, sobre la izquierda, pisó el balón y sacó un centro pasado que Gino Peruzzi, justo un ex Boca, mandó a la red de cabeza para firmar el 1-0.

Antes del minuto del segundo tiempo, San Lorenzo se ganó la chance de ampliar la diferencia. En 38 segundos, Óscar Romero puso a Palacios cara a cara con Lastra, quien le cometió penal a pesar de que el volante azulgrana se estaba abriendo. La ejecución desde los 12 pasos fue todo un ritual: Ortigoza, un especialista, demoró el remate. Reacomodó el balón y dio vueltas antes de shotear: la causa, le estaban hablando sus rivales para ponerlo nervioso, algo que no sucedió. El experimentado mediocampista colocó la pelota en un ángulo. Se dio vuelta y les dijo a los juveniles locales “conmigo, no, ¿eh?”.

El 2-0 de Ortigoza: su primera conquista tras su regreso a San Lorenzo

El segundo tanto visitante exacerbó posturas. El Ciclón esperó, con orden, para sacar la réplica. Boca intentó construir, con Cardona como eje, paciencia y buenas intenciones, pero sin cambio de ritmo. A los 17′, en una jugada en la que incursionaron en ofensiva los dos laterales, apareció Eros Mancuso dentro del área y su intento se marchó por encima del travesaño. Y a los 25, los chicos robaron en la salida del Ciclón y Bodencer, con dos opciones de pase disponibles, no le acertó al arco.

Del otro lado de la vereda, hay un San Lorenzo que recién se está amoldando a la idea de juego que Paolo Montero llevó a Boedo. El debut del Ciclón fue con un empate frente a los suplentes de Arsenal de Sarandí y luego derrotó a Central Córdoba de Santiago del Estero por 1-0 con gol de Alexis Sabella. Los hermanos Romero regresaron de la selección de Paraguay y juegan desde el arranque después de no sumar minutos frente al Ferroviario en el Nuevo Gasómetro.

El Cuervo sueña con una victoria para plantarse en la zona alta de la tabla de posiciones. Por otro lado, Boca empató sus primeros dos compromisos (Unión de Santa Fe y el Taladro) y necesitar al menos sumar un punto para no quedar marginado de los líderes del campeonato.