Tiene 21 años, levantó 320 kilos y rompió el récord olímpico de halterofilia: el estridente grito al que apela la joven china para darse fuerza
Wenwen Li hizo historia en Tokio con una producción notable en sus tres intentos. El ritual que realiza antes de salir a escena llamó la atención de los espectadores.

Fue una producción histórica cargada de tensión y asombro. Una nueva hazaña de una atleta asiática que quebró las barreras para darle una nueva medalla de oro a la delegación china. La haltera Wenwen Li se subió a lo más alto del podio en la categoría de +87 kilos de la halterofilia de los Juegos Olímpicos de Tokio por delante de la británica Emily Jade Campbell y la estadounidense Sarah Elizabeth Robles, quienes se quedaron con las preseas de plata y bronce respectivamente.

La joven de 21 años, gran favorita por la plusmarquista mundial de arrancada, dos tiempos y total olímpico de la categoría, se impuso tras levantar un total de 320 kilos, 140 en arrancada y 180 en dos tiempos, mientras que Campbell se quedó en 283, un kilo más que Robles.

Además de su destacada performance, lo que llamó la atención cuando Wenwen Li salió a escena fue el ritual al que apela para darse fuerzas. Sus ensordecedores gritos que alimentan sus músculos se asemejan a una herramienta de descarga antes de protagonizar el levantamiento de las pesas.

A pesar de su escasa experiencia, la china está acostumbrada a subirse a los podios de las diversas competiciones que participa. En 2019 se colgó 2 medallas de oro y otras dos de plata en la World Championships que se desarrolló en Pattaya (Tailandia), la Asian Championships de Ningbo (China) y la IWF World Cup de Fuzhou (también en su país).

Por su parte, Wang Zhouyu ganó en la categoría femenina de -87 kg para dar a China otra medalla de oro en halterofilia, en una prueba en la que la ecuatoriana Tamara Salazar se quedó con la presea de plata y la dominicana Crismery Santana con el bronce. La asiática levantó un peso combinado de 270 kg, siete kilos más que la sudamericana, mientras que la caribeña sumó un total de 256 kg.

A pesar de llegar a la cima en su competición, Wang no quedó del todo satisfecha con su actuación. “Quería levantar 10 kilos más”, dijo la atleta en la zona mixta a través de un intérprete. “He perdido contra mí misma en esta competición”, agregó. Al ser consultada por el dominio de China en las medallas de oro en el levantamiento de pesas en Tokio, Wang dijo que su equipo siempre intenta mostrar el poder de su país. “Nos hacemos más fuertes compitiendo juntos”, concluyó.