La Verdeamarela venció por penales a México tras empatar 0 a 0. La Roja superó 1 a 0 a Japón en tiempo suplementario.

Haciendo honor al favoritismo con el que habían llegado a los Juegos Olímpicos de Tokio, pero no sin sobresaltos, Brasil y España se clasificaron a la final del certamen masculino de fútbol al superar en las semifinales a México y Japón, respectivamente, y el sábado lucharán por el oro en el Estadio Internacional de Yokohama.

Los brasileños debieron llegar hasta la tanda de penales para doblegar al duro combinado mexicano. Después de un primer tiempo intenso, en el que los dirigidos por André Jardine fueron superiores e hicieron trabajar al veteranísimo arquero Guillermo Ochoa, en el segundo período el nivel de juego cayó visiblemente.

Si esos segundos 45 minutos en el Estadio de Ibaraki Kashima habían sido flojos, los 30 del tiempos suplementarios fueron aun peores. El cansancio se hizo evidente y el miedo a perder, también. Así, el cero compartido hizo que la definición del primer finalista se trasladara al punto del penal.

Desde allí la Verdeamarela fue infalible: convirtieron Dani Alves, Gabriel Martinelli, Bruno Guimaraes y Reinier, mientras que para México solo acertó Carlos Rodríguez. A Eduardo Aguirre se lo atajó Santos y Johan Vásquez estrelló su disparo contra un poste. Así, Brasil avanzó y quedó a un paso de revalidar el título que consiguió en Río de Janeiro 2016.

“Desde el primer momento nos fijamos el objetivo de buscar el oro, respetando siempre a los rivales y creo que estamos merecidamente en la final”, aseguró el capitán Dani Alves, quien busca el 43° título en su prolífica carrera. “Es muy especial poder participar en unos Juegos Olímpicos y poder llegar a la final. Es una gran felicidad para mí”, añadió el lateral derecho de 38 años.

En Saitama, tampoco la tuvo sencilla España, señalado como el principal aspirante al oro debido a que llevó a Tokio a seis futbolistas que integraron el seleccionado mayor que fue semifinalista en la Eurocopa el mes pasado.

Los ibéricos, que venían mostrando un nivel creciente en el certamen olímpico, manejaron el balón, fueron superiores y tuvieron más ocasiones, pero no pudieron quebrar en los 90 minutos a los japoneses, que habían ganado sus tres partidos en la fase de grupos y habían superado por penales a Nueva Zelanda en los cuartos de final.

En el tiempo suplementario y con Japón cada vez más replegado en su terreno, España encontró el desequilibrio a cinco minutos del cierre con un zurdazo contra el palo derecho de Marco Asensio, que había ingresado en reemplazo de Pedri y terminó siendo decisivo para la Roja, que buscará su segundo oro olímpico tras el conseguido en Barcelona 1992.

La final se disputará el sábado a las 8.30 en el Estadio Internacional de Yokohama. Un día antes, japoneses y mexicanos pelearán en Saitama por el bronce.