Tras el diluvio del sábado, el Xeneize tiene decidido realizar cambios en el drenaje y deberá jugar en otra cancha. San Juan, Santiago del Estero y La Plata ya ofrecieron sus estadios.

Chapoteando: así se vio el partido en La Bombonera con espejos de agua por toda la cancha
Foto: AFP

Chapoteando: así se vio el partido en La Bombonera con espejos de agua por toda la cancha Foto: AFP

La imagen del sábado preocupó a todo el Mundo Boca. Y no solo por el rendimiento del equipo, sino también por el flojo estado del campo de juego. Es que el diluvio que cayó sobre la Ciudad de Buenos Aires hizo estragos sobre el césped de la Bombonera. Sobre todo en la mitad de cancha que da a Casa Amarilla, y en especial en la zona de los bancos de suplentes, un problema que pareciera no tener solución.

Una imagen que habla por sí sola… (AFP).

En diciembre del 2014, durante la primera presidencia de Daniel Angelici, el club había levantado el 100% del césped de la cancha para modificar el sistema de drenaje y nivelar el campo de juego. En aquel momento sorprendió la foto de la cancha pelada y fue noticia la movida de Boca para vender 14.280 plantines a un valor de $200 cada uno.

Los trabajos en la Bombonera, en 2014.

Así, el Xeneize recaudó $2.856.000, que en ese momento representaban algo así como 330 mil dólares. Sin embargo, la obra no fue negocio. Fue mucho lo que se invirtió y poco lo que se mejoró. En 2018 se suspendió la primera final de Libertadores con River y en 2019 hubo que utilizar secadores en la previa de un duelo con Godoy Cruz.

Ahora, tras el cruce con Argentinos del fin de semana en Boca decidieron acelerar las obras para mejorar de una vez el drenaje de la Bombonera. La pelota no corría con fluidez y en Boca, que ya venían con la idea de mejorar el drenaje, decidieron acelerar los tiempos echar manos a la obra.

Los trabajos, en un principio, iban a realizarse durante el último receso. Pero ante la posibilidad (certera) de que la Bombonera fuera sede de la Copa América, entre la dirigencia y el Consejo de Fútbol había resuelto postergar las obras para fines de este año. Finalmente, la Copa se disputó en Brasil, Boca quedó rápidamente eliminado de la Libertadores (ante Mineiro, en la primera llave después del parate) y la situación que se vivió el sábado llevó a Riquelme y compañía a replantearse seriamente la posibilidad de empezar ya mismo con todo el operativo.

Lo que sí es un hecho es que Boca deberá mudar su localía durante los dos meses que duren las obras. En principio, la idea del club sería no jugar sus partidos en otro estadio de Capital Federal, sino en el Ciudad de la Plata, donde viene de derrotar a River por penales en los octavos de final de la Copa Argentina. Otra opción es hacer de local en el interior del país, en provincias como Santiago del Estero, Córdoba o San Juan, donde Boca jugó 13 partidos en los últimos nueve años.

En Boca ya se comunicaron con AFA para consultar los pasos a seguir. Por lo pronto, el domingo visitará a Estudiantes en La Plata y siete días después debe recibir a Patronato, por ahora, en estadio a confirmar…