¿Qué hubiera pasado si hace un par de semanas, en el clásico de Avellaneda, la pelota de Chancalay en vez de pegar en el palo derecho de Sosa hubiera entrado y Racing ganaba? Es imposible hacer futurología, pero hubo un antes y un después de esa jugada. Luego, el “Rojo” la mandó a guardar, se quedó con el derby y le pasó los problemas a la “Academia”, cuyos dirigentes cortaron el ciclo de Pizzi asumiendo Claudio Úbeda en su lugar. Y en los dos partidos siguientes, Racing ganó y la tabla lo encuentra mostrándole los dientes al líder Independiente: con el contundente 3-0 ante Arsenal, en el Viaducto es escolta a una unidad y avisa que quiere pelear. Para “Arse”, muy mal debut de Israel Damonte como entrenador.

Una vez más en el devaluado fútbol argentino quedó demostrado que no hace falta ser una máquina para mostrar superioridad. Racing este sábado dejó en claro que es más que Arsenal, aunque recién pudo empezar a mostrarlo casi en el final de la primera etapa. Y en el comienzo de la segunda lo liquidó.

Al fútbol se juega con los pies, pero también con la cabeza. Darío Cvitanich es un “viejo zorro” y en pocos minutos usó todo. A los 43 del primer tiempo, cuando todo indicaba que irían al descanso empatados, recibió el balón de espaldas en el área chica. ¿Intentó traspasar a un rival para romperle el arco a Sappa? No. Vio de frente a Chancalay y éste la clavó contra un palo para el 1-0. A los 5 del complemento, Correa habilitó a “Cvita”, quien mano a mano definió con jerarquía, suave contra un palo para estirar la distancia a dos.

Cvitanich fue pieza clave en los momentos decisivos. En ese segundo gol definió como “enseñándole” a Correa cómo debe hacerlo, ya que el “9”, en el primer tiempo tuvo una similar y sacó un “tirito”. 

Señalábamos que no hace falta ser una máquina en nuestro fútbol. Racing no lo era con Pizzi, y ahora con Úbeda intenta ser más directo, tratando de acomodar algunas piezas, como Lovera y Chancalay por los costados, buscando velocidad cuando cruza la mitad de la cancha. El ex Colón está más cerca del área y anotó por duplicado (en el tercero, la incrustó desde el borde del área grande), Lovera amagó más de lo que concretó y no hizo falta que Mena sea el que muestre el camino por la izquierda. Moreno y Miranda se van afirmando en el medio y atrás Sigali se muestra firme, en un equipo que solamente recibió un gol.

¿Arsenal complicó? Sí, en el primer tiempo. Luego de un comienzo en el que parecía que Racing se lo llevaba puesto, las trepadas de Benavídez por derecha generaron peligro y Alan Ruiz aparecía solo, con un mediocampo combativo. Arias sacó un tiro libre de Ruiz (con el duelo 1-0) y hubo otras aproximaciones, pero con Racing en ventaja todo le costó el doble, o más.

Empató Independiente, perdió Lanús, empató Estudiantes, perdió Colón. Racing hizo lo que debía: ganó y quedó a un punto de la punta.