Tras quedar afuera de la Libertadores en Brasil, pisó en falso en La Plata por la Liga Profesional. Goles de Suárez y el Pulga Rodríguez.

La cara de Marcelo Gallardo fue elocuente. Serio, preocupado, contrariado por la actuación de River, que careció de juego e ideas para poder sacar adelante el partido ante Gimnasia. Se desinfló rápido tras el tempranero gol de Matías Suárez y después fue naufragando en el mar de las dudas. El Lobo, con sus armas, le empató 1 a 1 por la séptima fecha de la Liga Profesional. Sus números, lógicamente, son consecuencia del juego.

El conjunto de Núñez, que venía de un duro golpe ante Atlético Mineiro en Brasil por la Copa Libertadores, no tuvo rebeldía para dar vuelta un presente complicado: con poco recambio está preso de sus propios números y ganó un partido de los últimos siete que disputó.

Matías Suárez puso en ventaja al equipo de Núñez en el inicio del encuentro y Luis ‘Pulga’ Rodríguez marcó minutos después la igualdad definitiva.

River, que no jugó bien, alcanzó los 11 puntos, mientras que Gimnasia llegó a las 9 unidades.El equipo de Marcelo Gallardo tenía una doble misión en el Bosque platense: recuperarse de la eliminación de la Copa Libertadores a manos de Atlético Mineiro de Brasil y no perder terreno en el torneo local.

El objetivo empezó bien con el gol tempranero de Suárez. El cordobés aprovechó un pase exquisito del uruguayo Nicolás De La Cruz y definió entre las piernas del arquero Rodrigo Rey.

El “Millonario” no supo cuidar la ventaja y Gimnasia, en su primer ataque, empató. Bruno Zuculini la perdió en el medio y se gestó el centro de Francisco Gerometta, el mejor valor del ‘Lobo’, para el cabezazo goleador de un “Pulga” Rodríguez sin marcas. El ex Colón no necesitó saltar y el balón se volvió inatajable para Franco Armani.

River, que ganó un solo partido sobre siete entre distintas competiciones, entró en un momento de confusión con pases mal ejecutados que generaron el enojo de Gallardo desde el banco de los suplentes. De La Cruz monopolizó la pelota y los ataques fueron persistentes desde la banda ocupada por Milton Casco, en desmedro de Alex Vigo y el juvenil Santiago Simón.

Sin brillar, River generó dos ocasiones con un cabezazo en el travesaño del chileno Paulo Díaz y un tiro libre de De La Cruz en el cierre del primer tiempo. El ingreso de Tomás Galván proporcionó mayor intensidad en ataque. La salida de Zuculini le permitió a River un pase más vertical.

El propio Galván no definió bien luego de una jugada colectiva y Suárez tampoco estuvo fino con un remate por encima del travesaño, cuando quedó mano a mano con Tomás Durso, el reemplazante de Rey quien sufrió un golpe en la cabeza, tras un choque con Suárez.

Después de eso, a River le costó mucho generar juego. Su buen nivel se diluyó con el correr de los minutos. Dejó pasar la oportunidad con dos chances muy claras ante un Gimnasia que le cedió la pelota y sólo atinó a aprovechar alguna contra.

River dejó escapar dos puntos en la lucha por el único objetivo que le queda en el año, tras las despedidas en la Copa Libertadores y la Copa Argentina. Lo hizo ante un Gimnasia flojo, de escasa vocación ofensiva que convirtió en la única situación que se le presentó.

El equipo de Gallardo recibirá a Aldosivi el próximo jueves por la octava fecha, mientras Gimnasia será visitante de Lanús.