Si bien históricamente el Monumental fue la casa de la Selección, en los últimos años Argentina coqueteó con otros estadios, tanto de capital como del interior del país. Sin embargo, con Bolivia la “Albiceleste” volvió a Núñez y el entrenador se sintió muy satisfecho con el estadio.

Otro que estuvo a gusto fue Lionel Messi, que vivió una situación particular: en la vuelta de la “Pulga” al Antonio Vespucio Liberti, quien se lo encontró en los pasillos fue Diego Fabre. El utilero del “Millonario” tuvo la oportunidad de saludar al “10” de la Selección Argentina, a quien vio por primera vez hace 21 años cuando Leo visitó Núñez para hacer una prueba. Por eso, Fabre le regaló una camiseta del “Millo” con el 21 en la espalda.

Para retribuir dicho gesto, el actual futbolista de París le entregó una de la Selección que utilizó en la goleada ante el seleccionadl del Altiplano.

Como ya es de público conocimiento, Messi se probó en Núñez durante sus primeros pasos en el fútbol, pero finalmente terminó cruzando el charco para unirse a Barcelona, club que estuvo dispuesto a hacerse cargo de todos los gastos de su tratamiento.