Hasta ahora lo pagaban quienes ganaban más de $ 150 mil brutos por mes.

La medida, anunciada en el marco de distintos alivios económicos con los que el oficialismo busca recuperar votos en las elecciones de noviembre, será publicada este jueves en el Boletín oficial. 

“Las y los trabajadores que, a partir de septiembre, perciban una remuneración bruta mensual de hasta $ 175 mil no pagarán el impuesto. La medida incrementa el piso de $ 150 mil y el umbral (una categoría en la que se paga una escala reducida) de $ 173 mil a $ 175 y $ 203 mil, respectivamente”, señalaron fuentes oficiales.

“La medida también exime del pago del Sueldo Anual Complementario a las y los trabajadores cuya remuneración promedio del segundo semestre no supere los $ 175 mil. Con la actualización, el 1.267.000 personas que dejaron de pagar el Impuesto a las Ganancias cuando se aprobó la ley en abril seguirán sin pagar el impuesto“, agregaron.

Según el Gobierno, con la nueva modificación, “el aumento de las paritarias no afectará el alivio fiscal impulsado por el gobierno y solo seguirán pagando aproximadamente el 10% de los trabajadores“.

La modificación del piso salarial del impuesto no modifica el mínimo no imponible y las escalas para quienes deben abonarlo. Esos puntos se actualizan por ley. “El mínimo no imponible del impuesto, todas las deducciones y las escalas del impuesto volverán a actualizarse a partir del 1 de enero del 2022, en función de la evolución de los salarios”, aclararon desde el Gobierno.

Cuando se elaboró el proyecto de Ganancias, en enero, la pauta inflacionaria era del 29% y las paritarias acordaban aumentos del 30/31%. Ahora, la inflación real se proyecta a más del 45% y las paritarias revisaron hacia arriba las escalas anteriores y los nuevos convenios arrancaron con incrementos de más del 40%. Por esa razón, el piso salarial de $ 150.000 estaba quedando atrasado.

Tal como contó Clarín, la actualización anunciada este miércoles implica un aumento del 16,7% y por la demora en la implementación es muy difícil que los empleadores puedan aplicarla al pago de salarios de septiembre.

Una situación similar ocurrió cuando se aprobó el piso salarial de $ 150.000. Originalmente, el proyecto de ley preveía aplicarlo sobre los sueldos de abril. Pero la ley fue reglamentada el 25 de mayo y las normas de AFIP se publicaron el 15 de junio.

Por esas demoras, en la mayoría de los casos, el nuevo piso y la devolución de las primeras cuotas por lo retenido desde enero en adelante recién se pudieron aplicar sobre los sueldos de julio y agosto, que se percibieron hasta los primeros días de agosto y septiembre.