El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha solicitado al gobierno de Javier Milei que establezca un marco regulatorio para que las fintech, como Mercado Pago de Marcos Galperin, compitan en igualdad de condiciones con los bancos.
En su último staff report, el organismo internacional indicó que el Gobierno planea modificar las regulaciones para garantizar un campo de juego nivelado entre las empresas fintech y las instituciones bancarias tradicionales.
Este reclamo se ha venido manifestando desde hace tiempo por parte de los bancos argentinos, que han señalado las ventajas regulatorias de las que disfruta Mercado Pago. Estas ventajas han sido un factor clave en el crecimiento sostenido de la empresa de Galperin.
Un ejemplo reciente de estas ventajas es la decisión del Banco Central de permitir a Mercado Pago captar depósitos del público, invertirlos en la entidad financiera que ofrezca el mejor rendimiento y quedarse con las ganancias, todo sin cumplir con las estrictas normativas aplicables a los bancos.
El Banco Central ha permitido a Mercado Pago especular con el dinero de los usuarios sin someterse a los mismos controles que los bancos tradicionales. La advertencia del FMI sobre la necesidad de una regulación equitativa ha sido vista por los bancos como un reconocimiento a sus quejas sobre las asimetrías regulatorias y fiscales con las fintech, especialmente con la empresa de Galperin, que también se beneficia de la ley del conocimiento.
Fuentes del sector bancario sostienen que la única manera genuina de nivelar la cancha es que Mercado Pago adquiera una licencia bancaria, como ocurre en México. Sin embargo, persisten sospechas en los bancos de que el compromiso del Gobierno con el FMI podría resultar en una regulación “a medida de Galperin”. Según estas fuentes, las exigencias serían meramente “cosméticas”, permitiendo a Mercado Pago seguir captando fondos del público y ofreciendo servicios bancarios sin tener que obtener una licencia bancaria.
La implementación de un marco regulatorio justo y equitativo será crucial para asegurar una competencia leal entre las fintech y los bancos tradicionales. La comunidad financiera está atenta a los próximos pasos del Gobierno en respuesta a las demandas del FMI y las expectativas del sector bancario.



