Los paraísos ocultos de nuestro país son una parada imperdible en el itinerario de cualquier viajero, y la Cascada de Santa Ana, ubicada a 40 km de Villa La Angostura, es uno de ellos.
Para llegar a esta joya escondida de la Patagonia, se debe realizar un trekking de entre 3 a 5 horas por increíbles pasadizos repletos de vegetación. El trayecto inicia antes de cruzar el puente sobre el Río Pantojo, en Neuquén.
La Cascada de Santa Ana, enmarcada en la majestuosa Cordillera de los Andes, ofrece una experiencia única para entrar en contacto con la flora nacional. Este mágico destino es ideal para organizar una escapada en familia durante las vacaciones permitiendo conectar profundamente con la naturaleza.
La caverna natural posee una altura impresionante de 50 metros, brindando un espectáculo visual deslumbrante. Además, los viajeros pueden caminar por el interior de la cueva, formada a causa de la erosión, ofreciendo una perspectiva única de la naturaleza.
El aire puro de la zona es ideal para revitalizar el espíritu y cargarse de energía para la rutina. Cerca de Santa Ana se encuentra su hermana menor, la Cascada Dora, otra majestuosa formación natural rodeada de bosque.
Para explorar este paraíso, es recomendable tomarse de 1 a 3 días y llevar ropa adecuada para la ocasión. La zona, situada a 750 metros sobre el nivel del mar, presenta un clima mixto entre templado y frío, especialmente en esta época del año.
Foto: elmundodeados



