Un temporal azota a Bahía Blanca, generando una fuerte inundación que afecta a la ciudad.
El Hospital Penna resultó gravemente dañado, con el área de neonatología inundada y equipos flotando en el agua.

La situación fue tan crítica que se evacuó el área, con personal médico y pacientes teniendo que sortear guantes, cajas y baldes flotantes en medio de la desesperación.
Debido a la gravedad de la situación, se suspendieron todos los servicios de transporte público, las clases en todos los niveles y las actividades en general.

La ciudad se encuentra en estado de emergencia, con equipos de rescate y servicios de emergencia trabajando para mitigar los efectos de la inundación.




