Un particular episodio generó fuerte repercusión en Puerto San Julián, Santa Cruz,durante la vigilia por el 2 de abril, cuando un hombre trepó a un mástil en la Plaza de los Inmigrantes y retiró una bandera del Reino Unido frente a vecinos que participaban de las actividades.
La escena ocurrió a pocos metros del acto central en homenaje a los caídos en la Guerra de Malvinas y quedó registrada en video, lo que rápidamente amplificó el debate en redes sociales.
El hecho se dio en un contexto de malestar previo por la presencia del emblema británico en un espacio público, especialmente en una fecha cargada de significado.
Días antes, el veterano de guerra Alberto Altieri había cuestionado públicamente la situación y expresó su rechazo a que esa bandera permanezca en la ciudad.
“Estamos conmemorando los 44 años de la recuperación de nuestras Islas Malvinas y ver esa bandera nos causa un profundo dolor”, había señalado, al tiempo que sostuvo que en estas fechas debería prevalecer la bandera argentina o la de Malvinas.
El episodio volvió a poner en discusión el uso de símbolos extranjeros en espacios públicos durante jornadas conmemorativas, especialmente en localidades atravesadas por la memoria del conflicto del Atlántico Sur.



