La despedida de Carlos “Indio” Solari convocó a una multitud impresionante. Desde las primeras horas del sábado miles de seguidores se acercaron para darle el último adiós al histórico referente del rock nacional.
Según trascendió, la fila para ingresar superó las 22 cuadras y se mantuvo hasta este domingo por la noche.
Una despedida multitudinaria para un artista que dejó una huella imborrable en la música y en millones de seguidores.

Miles de seguidores se acercaron al Polideportivo José María Gatica para despedir al exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Las filas se extendieron por varias cuadras y la convocatoria superó todas las expectativas.
A través de sus redes oficiales también se difundió un mensaje de agradecimiento a los fanáticos por el acompañamiento y el cariño brindado durante tantos años.
La despedida se desarrolló en un clima de profundo respeto y emoción, con seguidores de distintas generaciones que llegaron para rendir homenaje a uno de los artistas más influyentes de la música argentina.
Un adiós multitudinario para una leyenda que marcó la vida de millones de personas.
IMPRESIONANTE HOMENAJE
A pocas horas del último adiós a la leyenda, cientos de miles de fanáticos y artistas decidieron rendirle un emotivo tributo con una espectacular intervención de pavimento en Villa Domínico.
La inmensa obra, plasmada directamente sobre la calle a unos 500 metros del Polideportivo Gatica, exhibe un enorme retrato del Indio Solari acompañado por la inscripción “Indio” y el símbolo del infinito.Vista desde las alturas, esta pintura callejera se convirtió velozmente en una de las imágenes más conmovedoras y representativas de la masiva despedida.

El comunicado final de la familia
Minutos antes de las 8 de la mañana, la familia de Carlos Alberto Solari agradeció la presencia de quienes se acercaron al adiós, a través de un texto publicado las redes sociales: “Ya está. Todas y todos los que tuvieron la posibilidad de acercarse a despedirlo, lo hicieron. Ahora la lluvia nos manda a todos a casita, a seguir penando por dentro y a recordarlo como era: humano, infinito”.
En el escrito, difundido como “Comunicado de la familia del Indio Solari”, los allegados al cantante destacaron el trabajo de quienes participaron de la logística en poco tiempo: “Gracias a todos los que hicieron este esfuerzo: tanto los que se acercaron y los que lloraron donde los sorprendió la pena, como las toneladas de muchachos y muchachas que hicieron posible y formaron parte de la organización descomunal que supuso esta despedida, en tiempo récord”.
La familia también recuperó una frase que, según indicó, el propio Solari solía decir sobre los adioses: “Él nos anticipó que las despedidas son estos dolores dulces”. Y sumó: “Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida”.
En otra parte del mensaje, los familiares atribuyeron al músico una decisión pensada antes de su muerte, ligada a su trabajo cotidiano con instrumentos y grabaciones: “Como no podía ser de otro modo, pensó en todo antes de irse. Y por eso dejó encendido el equipo Marshall de su guitarra y el equipo de sonido donde escuchaba las canciones en las que trabajaba”.
En el cierre, el comunicado planteó ese gesto como una indicación para quienes lo siguen: “Nos sugirió, así, que la música debía seguir sonando, allá o el lado de que ocurriese. Hagamos eso. Que su música no pare nunca más”.




