El ex ministro de Economía y ex candidato presidencial por Unión por la Patria, Sergio Massa, ha generado controversia al unirse a Greylock Capital Management, un fondo de inversiones estadounidense conocido en el país como “buitres”.
Estos fondos se dedican a comprar deuda de alto riesgo de países con problemas financieros, como Argentina, para luego recuperar el dinero a través de embargos cuando los países entran en default.
Massa, quien no se ocupará de los asuntos argentinos en su nuevo puesto debido a conflictos de intereses, continuará interfiriendo en la política local. Planea lanzar una nueva fundación llamada “Fundación Encuentro”, compuesta por ex funcionarios de su mandato en el Ministerio de Economía.
Además, seguirá trabajando en la política argentina desde las sombras, con un perfil más bajo, y tendrá un despacho tanto en Buenos Aires como en Nueva York.
Por otro lado, está trabajando en un libro titulado “Por sí o por no”, asesorado por los mismos estrategas brasileños que estuvieron detrás de su campaña electoral fallida.
Varios miembros de su equipo en el Ministerio de Economía también se unirán al fondo, y Massa y los nuevos integrantes tendrán un contrato por dos años.
Greylock Capital, cuyos directores han participado en numerosas negociaciones de deuda en todo el mundo, incluida Argentina, tiene su sede en Nueva York y se centra en invertir en mercados emergentes.
El nuevo socio de Massa, Hans Humes, líder de Greylock Capital, fue uno de los acreedores más colaborativos en la reestructuración de la deuda privada argentina en 2020, gestionada por Martín Guzmán.
A pesar de esto, Massa ha criticado el acuerdo de Guzmán, calificándolo de “pésimo”. Humes había mostrado interés en Massa durante la campaña electoral, considerándolo un escenario ideal para el mercado.



