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Chubut: Torturaban y sometían a personas mayores y ahora enfrentarán un juicio por Jurados

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Marta Caucamán y Juan Ovejero están presos por someter a un calvario a un adulto mayor. Fracturas a golpes, robos, trabajos humillantes y castigos insólitos.

Se investigan otros tres casos de servidumbre en el pueblo y se podría convertir en una megacausa.

Carlos Valero, oficial de la Comisaría de Paso de Indios, ve pasar una silueta encapuchada. Camina con mucha dificultad e intenta que nadie lo vea. Se acerca: era José, 74 años, 1,45 de altura, muy conocido. No lo veía hace mucho. Lo notó maltrecho, muy desmejorado. Había rumores de que se había mudado a la casa de una tal Marta Caucamán y de su hijo, Juan Ovejero.

Tenía un horario para salir. Si era un buen día le tiraban un pedazo de carne para comer. El mate, prohibido. Hasta le pusieron un arma en la cabeza. Un calvario.

“Marta le decía: `Acá la jefa soy yo y vos no tenés derecho a nada. Y cuando terminó su declaración en Cámara Gesell el hombre dijo una frase que nos llamó la atención: `¿Qué más podía hacer yo que obedecer si Marta era la jefa?´”.

José estaba sometido psicológicamente, un rasgo típico de este delito. “Su voluntad estaba totalmente viciada desde que lo captan con la venta del coche hasta que lo rescatan. Y sin la intervención de este oficial a quien se le prendieron todas las luces para hablar con él, no sé en qué terminaba la situación.

¿Quién en su sano juicio permite que se lo lleven, lo encierren y lo golpeen?”.

Hasta la leña del PAMI para repartir a nombre de José era llevada a la casa de Caucamán.

El testimonio de la víctima coincidió con lo que Policía encontró, filmó y fotografió en el allanamiento.

Había documentos de cesión de derechos, papeles del Renault, recibos de haberes de ANSES a su nombre.

Con madre e hijo presos, José quiere volver al pueblo de toda su vida y recuperar la casa que le vendieron a otro vecino.

Sobre el coche, lo adquirió una tercera persona que ya está ubicada. No tuvo ni el coche ni la plata de su reventa.

Los Caucamán se quedaban con su jubilación. “Son muy astutos, lo llevaban para que cobre por ventanilla en la sucursal del Banco y Marta lo esperaba afuera y le sacaba la plata, o lo mandaban solo y el hijo lo esperaba en la plaza”. Se compraron celulares y televisores. Se sacaron fotos billetes en mano y las subían a las redes.

OTRA VÍCTIMA

Tres meses después del rescate de José, Marta contactó por Facebook a otro hombre de El Bolsón, un viudo de 56 años.

Lo llamaremos Luis, muy vulnerable. Iniciaron una relación virtual aunque ella lo conocía mucho por haber compartido internado en la infancia.

Recordando ese pasado, ella lo convenció con una vida mejor juntos en Paso de Indios y un trabajo en la Municipalidad. A pedido de Marta, vendió su casa en 50 mil pesos y se mudó a Paso de Indios.

“Es la segunda víctima que tenemos –reveló Millapi-. Estuvo sólo tres días porque cuando llega al pueblo la primera noche fue normal pero el segundo día ella se transformó y con su hijo empezó a golpearlo”.

Le sacaron el celular pero alcanzó a mandar un audio a un tío, que se lo reenvió a una hijastra, que llamó a la Comisaria: “Por favor, mi papá vendió todo, viajó y estaría en el pueblo, ¿pueden ir a corroborar?”.

De nuevo le tocó al oficial Valero, que ya tenía el antecedente de José. Cuando llegó a la casa, Marta le había teñido el pelo a su nueva víctima. Debía decir que era un pariente. Luis salió a la puerta. Temblaba. Un ojo en compota.

“Venga y vamos a hablar a la Comisaría”, dijo el policía.Luis subió al patrullero, rompió en llanto y le dijo al oficial: “¿Lo puedo abrazar?”.

Era libre. “Por favor, no me deje volver más”. Estaba golpeado. Tiene tanto miedo que escapó a Neuquén.

Por estos días intentan convencerlo para que declare y su causa avance.

Una de las pobladoras vio cómo a José “lo usaban como una bolsa de papas para molerlo a piñas”, graficó Millapi.

En plena golpiza, Caucamán hijo se dio cuenta y corrió la cortina.

La misma vecina vería a la víctima usando pantalón corto y musculosa en pleno invierno.También constan datos claves de policías y médicos. Si las cuatro líneas de investigación prosperan, el rescate de José podría convertirse en una megacausa.

“Esto va a un juicio por jurados –anticipó la fiscal-. No voy a consentir de ninguna manera una salida alternativa; iremos a debate y escucharemos a todos porque estas situaciones no pueden volver a pasar”.

Fuente: Diario Jornada.

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