Desde el 1° de marzo rige una suba parcial del impuesto a los combustibles que impacta en nafta y gasoil. En la región patagónica se aplica un recargo adicional previsto por el régimen diferencial.
Desde este domingo 1° de marzo entra en vigencia un aumento del 1,1% en los combustibles, como resultado de la suba parcial de los impuestos al combustible líquido (ICL) y al dióxido de carbono (IDC), una actualización que se traslada de manera directa al precio final en surtidores.
La medida implica que, solo por efecto impositivo, el litro de nafta súper tendrá un incremento de $17,38, mientras que el gasoil registrará una suba de $14,88 sobre los valores actuales.
El ajuste fue oficializado este viernes mediante el decreto 116, publicado en el Boletín Oficial, y forma parte del esquema de actualizaciones automáticas previstas por la normativa vigente.
Una vez más, el Ejecutivo resolvió aplicar de manera parcial los aumentos pendientes que se habían acumulado durante 2024 y los primeros tres trimestres de 2025, extendiendo el cronograma de aplicación hasta abril.
Actualización impositiva y criterio fiscalEl decreto precisó que los montos corresponden al mecanismo de actualización trimestral de los valores fijos del tributo, atados al Índice de Precios al Consumidor (IPC), un esquema que rige desde 2018.
Si bien la normativa establece ajustes en enero, abril, julio y octubre de cada año, en la práctica estos incrementos fueron postergados en varias oportunidades con el objetivo de moderar su impacto en la inflación.
En ese marco, desde el Gobierno nacional señalaron que la decisión apunta a “continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible”, según se indicó oficialmente al fundamentar la medida.
El impacto final en los precios al surtidor se produce en un contexto en el que las actualizaciones impositivas siguen siendo uno de los principales factores de ajuste en el valor de los combustibles.
Impacto en la Patagonia y precios dinámicos
Desde el año pasado, la petrolera YPF dejó de informar públicamente los incrementos y pasó a aplicar ajustes por zonas, franjas horarias y niveles de demanda, un esquema de precios dinámicos que dificulta el seguimiento de los valores finales.
Con la nueva actualización impositiva, el litro de nafta tendrá un aumento promedio del 1,1%, compuesto por $17,385 correspondientes al impuesto a los combustibles y $1,065 por el tributo al dióxido de carbono.
En el caso del gasoil, el incremento será de $14,884 por el impuesto general, al que se suma un adicional diferencial de $8,059 para las zonas alcanzadas por el régimen patagónico, más $1,696 del impuesto ambiental.
Este adicional se aplica en las provincias de Neuquén, La Pampa, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, además del partido de Patagones en Buenos Aires y el departamento de Malargüe, en Mendoza, conforme a lo establecido por el régimen diferencial vigente



