Pablo Grillo, el reportero gráfico impactado por una cápsula de gas lacrimógeno en la cabeza, sigue internado en el Hospital Ramos Mejía.
El caso de Pablo Grillo ha generado una fuerte repercusión en el ámbito periodístico y de derechos humanos, con reclamos por el uso de la fuerza en la represión de la protesta.
Su padre confirmó que su evolución es estable y que necesita dadores de sangre.
Pablo Grillo, el fotógrafo que resultó gravemente herido durante los incidentes ocurridos el pasado miércoles en las inmediaciones del Congreso, continúa en estado reservado en el Hospital Ramos Mejía tras ser sometido a una segunda intervención quirúrgica.
Su padre, Fabián Grillo, brindó detalles sobre su evolución y señaló que, aunque el cuadro sigue siendo crítico, los médicos mencionaron por primera vez una «evolución positiva».
El reportero gráfico sufrió un traumatismo de cráneo severo al recibir el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno, disparado desde el sector donde estaban ubicadas las fuerzas de seguridad.
Las imágenes captadas por un drone de Infobae registraron el momento exacto en que Grillo cae al suelo, mientras manifestantes intentan socorrerlo.
Según el último parte médico, Grillo continúa con asistencia respiratoria mecánica, bajo sedoanalgesia y con apoyo de vasopresores.
Su familia solicitó dadores de sangre de cualquier tipo y factor, quienes pueden acercarse al hospital ubicado en General Urquiza 609, CABA, desde las 8 de la mañana.
Fabián Grillo también reveló que ningún funcionario del Gobierno Nacional se comunicó con la familia, aunque sí recibieron la visita del ministro de Salud porteño, Fernán Quirós.
El violento enfrentamiento dejó un saldo de 23 civiles heridos, de los cuales cuatro permanecen hospitalizados.
También resultó lesionado un policía de la Ciudad, quien sufrió una fractura expuesta tras recibir un disparo en el brazo.
Otros seis efectivos de fuerzas federales también fueron atendidos por diversas heridas.
Fuente: Infobae



