Estos buques, que han establecido acuerdos con el gobierno de las Islas, están causando preocupación debido a la depredación de los recursos ictícolas y la falta de consideración por la conservación.
Autoridades argentinas expresan preocupación por la llegada de numerosos buques pesqueros españoles a las aguas del Atlántico Sur, específicamente en las Islas Malvinas.
A pesar de las protestas argentinas y la preocupación por la conservación de los recursos ictícolas, los buques pesqueros españoles continúan su ruta hacia el Atlántico Sur. Se ha observado un agotamiento del caladero principal en el Atlántico, lo cual ha llevado a una disminución en la calidad y cantidad de la pesca durante la última campaña invernal.
Se estima que más de mil quinientos hombres, en su mayoría españoles pero también de origen asiático, forman parte de las tripulaciones que se dirigen hacia el sur gracias a los permisos otorgados por el Reino Unido a España. Estos permisos permiten la pesca en la zona por las próximas dos décadas.
Aunque se espera una captura de aproximadamente cien mil toneladas de calamar, no hay garantía de que la zona austral se haya recuperado de la pesca ilegal y no regulada. Además, se desconoce la captura posible de otras flotas, como la china, que cuenta con más de doscientos buques operando en el Atlántico Sur sin un control efectivo.
El gobierno argentino anterior no destinó los recursos necesarios para la patrulla y control de las extensas áreas marítimas correspondientes. Los buques patrulleros de la Armada Argentina permanecieron en su base de origen debido a la falta de fondos presupuestarios para su desplazamiento a la zona pesquera.
La nueva administración ha anunciado que aumentará la vigilancia marítima en los mares del sur. La pesca indiscriminada no solo provoca una disminución en la cantidad y calidad de los productos pesqueros, sino que también afecta negativamente al ecosistema al no tener en cuenta los tiempos de reproducción y crecimiento de las especies.



