Una red narco de paraguayos, bolivianos, peruanos y colombianos vendía en la ciudad del Golfo usando casas y ferreterías y hasta con delivery.
Las escuchas fueron claves para desmantelar la organización. Quedaron a un paso del juicio oral y público.
Los acusados son el constructor paraguayo Sandalio Escobar; el comerciante boliviano Isidro Marino Coro, preso en la Unidad 6 de Rawson; la comerciante peruana María Elsa Limaco, alojada en el Instituto Penitenciario Provincial N° 1 de Trelew; el colombiano César Agustín García Méndez, detenido en la Alcaidía del Aeroparque Jorge Newbery, y el empleado textil boliviano Tiofilo Guillermo Paco Rivera, alojado en la U-6 de Rawson.
La banda operó entre junio de 2023 y el 5 de octubre de 2024.

Coro habría sido proveedor y comercializador de droga en Madryn. Se abasteció de dos líneas: Limaco, de La Matanza; y el dúo Méndez, de CABA, y Rivera, también de La Matanza.
Coro vendía las dosis desde sus dos ferreterías de los barrios San Miguel y Nueva Chubut, y desde una casa de barrio Las Bardas.

A su vez le suministraba droga a Escobar, que usaba dos viviendas y ofrecía delivery en su Renault Sandero.
El fiscal Gélvez pidió que el grupo sea enjuiciado.



