El Senado de la Nación tratará el próximo 11 de febrero la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, en una sesión especial que ya fue solicitada formalmente y que llega tras intensas negociaciones entre el oficialismo y los bloques denominados dialoguistas.
Desde esos espacios anticipan que existe consenso en aproximadamente el 95% del contenido del proyecto, lo que abre un escenario favorable para su aprobación.
Según trascendió, el oficialismo logró avanzar en acuerdos con senadores del PRO, la UCR y bloques provinciales, luego de una serie de reuniones previas en las que se revisaron y ajustaron distintos artículos del texto.
La estrategia del Gobierno fue cerrar la mayoría de los puntos antes de la sesión para evitar sorpresas en el recinto y garantizar el respaldo necesario.Sin embargo, el capítulo fiscal sigue siendo el principal punto de discusión.
En particular, genera preocupación entre algunos gobernadores el impacto que podrían tener ciertas medidas sobre la recaudación provincial, especialmente aquellas vinculadas al impuesto a las Ganancias y otros aspectos tributarios.
Este tramo del proyecto es el único que aún no cuenta con un acuerdo pleno.Desde el Ejecutivo nacional se muestran confiados en que los votos estarán para avanzar con la sanción de la reforma, aunque no se descarta que las definiciones finales y posibles modificaciones al texto se terminen de resolver durante el propio debate en el Senado.
La sesión del 11 de febrero será clave, ya que la reforma laboral es considerada una de las iniciativas centrales del Gobierno en materia económica y de empleo, y su tratamiento marcará un nuevo capítulo en la agenda política y legislativa del país.



