El acusado Tony Janzen Valverde, conocido como “Pequeño J”, arribó al Aeropuerto de El Palomar bajo un fuerte operativo de seguridad coordinado por la Policía Federal Argentina.
Está acusado de homicidio agravado en el marco de una causa vinculada al narcotráfico, donde las víctimas —de entre 15 y 20 años— fueron secuestradas, torturadas y asesinadas.

Janzen Valverde llegó en un vuelo de la Fuerza Aérea Argentina que partió desde Lima, rodeado de un comando de efectivos de la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones, el área de enlace de Interpol de la Policía Federal.
Luego, fue trasladado en un convoy de móviles a la sede de la PFA en Villa Lugano, ubicada sobre la calle Madariaga.

Allí, dormirá en una celda hasta su cita mañana martes con la Justicia federal de Morón, donde, finalmente, ocho meses después, responderá —o no— en su declaración indagatoria por uno de los crímenes más bestiales de la historia reciente: el triple femicidio narco de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez, ocurrido en septiembre de 2025 en una casita de Florencio Varela.



