Aníbal Lotocki, cirujano detenido en la cárcel de Ezeiza por homicidio simple, ha presentado una denuncia en la que asegura haber sido engañado por el laboratorio que le vendía el metacril adulterado. Su estrategia judicial busca demostrar que él fue víctima de este engaño y no era consciente de que estaba utilizando un producto no autorizado en sus pacientes.
El caso de Aníbal Lotocki, detenido en la cárcel de Ezeiza por homicidio simple, ha dado un giro con la presentación de una denuncia por parte de su abogado. Según la denuncia, Lotocki habría sido engañado por el laboratorio que le suministraba el metacril adulterado, sin que él tuviera conocimiento de ello.
Esta estrategia judicial busca cambiar la imagen de Lotocki de victimario a víctima, argumentando que utilizó productos de un laboratorio llamado Allanmar en la famosa mediática Vicky Xipoltakis. La denuncia, presentada en el juzgado de Comodoro Py, también implica a la ANMAT y a funcionarios de dicha entidad encargada de controlar la calidad de estos productos.
La defensa de Lotocki ha solicitado un peritaje para preservar el material secuestrado, con el objetivo de demostrar que él no tiene responsabilidad en el uso del metacril adulterado. Según el informe presentado, el cirujano se cuestiona si el producto comercializado por el laboratorio era realmente para uso estético o si fue utilizado con otra finalidad sin su conocimiento.
En la denuncia, se presentan pruebas de los mensajes enviados por el laboratorio, que aseguraban que el producto no causaba efectos colaterales y permitía implantar mayor cantidad en el mismo lugar si fuera necesario. Estos detalles son considerados clave en la estrategia de defensa de Lotocki.
Además, se menciona que el abogado de Lotocki es Claudio Lifschitz, quien ha brindado nueva información sobre la situación del cirujano en la cárcel. Según Lifschitz, Lotocki se encuentra desesperado por un ventilador, ya que no cuenta con las condiciones óptimas en su lugar de detención.



