En un paso clave hacia la reinserción social, se inauguró formalmente el ciclo lectivo para personas en contexto de encierro en la Alcaidía de Sarmiento.
La iniciativa se fundamenta en la premisa de que el acceso a la educación es un derecho para todos, sin distinción de su situación legal o de libertad, buscando garantizar de forma efectiva este derecho fundamental dentro del sistema carcelario local.
El proyecto es el resultado de un trabajo articulado entre el Ministerio de la Defensa Pública y el Ministerio de Educación.

Mediante estas gestiones conjuntas, la población carcelaria de la comisaría local tendrá la oportunidad de completar sus estudios secundarios, dando inicio con una matrícula de cuatro internos.
El acto de apertura contó con una fuerte presencia de autoridades judiciales, policiales, educativas y legislativas.
Encabezaron la ceremonia la Defensora Jefa, Cinthia English; la abogada adjunta, Rosa Sánchez acompañadas por la trabajadora social, Tamara Curin; la abogada Josefina Podesta Cubilla; y la Oficial Superior del área Penal, Susana Jara.

Por la cúpula policial participaron el Jefe de la Comisaría, subcomisario Sergio Bassan, junto al Segundo Jefe, el Subcomisario Fernando Toro.
Asimismo, acompañaron el inicio de la cursada directivos y docentes de la Escuela para Jóvenes y Adultos (EPJA) Nº 756, además de ediles de la localidad de Sarmiento.
*Tutorías y resguardo interno*
Las clases se dictarán bajo la órbita de la EPJA Nº 756 de Sarmiento. El objetivo pedagógico es permitir que los alumnos completen los módulos educativos que adeudan para acreditar sus saberes y obtener el título secundario.
Para el normal desarrollo de las actividades, las tutorías se realizarán en una sala especialmente acondicionada dentro de la misma dependencia policial, la cual dispone de todas las medidas de resguardo y seguridad correspondientes.

*Una oportunidad de superación*
Si bien el beneficio de acceso a las aulas se extiende a toda la población carcelaria, el programa inicia formalmente con una matrícula de cuatro internos.
Este grupo inicial está compuesto por las personas que manifestaron de forma voluntaria su disposición para retomar y cumplir con las obligaciones escolares.
Desde los ministerios intervinientes señalaron que la propuesta busca utilizar el tiempo de condena de manera constructiva.
El fin último es brindar herramientas de superación personal y laboral que sirvan de plataforma real para el momento en que los internos recuperen su libertad.



