El encuentro se desarrolló en el Salón de los Intendentes con el objetivo primordial de escuchar las demandas del sector y evaluar la realidad particular de cada rubro ante el complejo escenario económico nacional.
Durante la jornada, los comerciantes detallaron los principales inconvenientes que asfixian la actividad local de manera directa, entre los que destacaron la caída abrupta de las ventas por el menor poder adquisitivo general, los incrementos agudos en las tarifas de servicios esenciales como gas y energía eléctrica, el peso de los tributos nacionales e Impuesto a las Ganancias, y los mayores costos laborales por cargas sociales y actualizaciones de sueldos.

Tras escuchar el panorama, el intendente Balochi se comprometió a diseñar herramientas conjuntas para mitigar el impacto de la crisis.
La prioridad municipal se centra en avanzar en un esquema de alivio fiscal diseñado específicamente para el sector comercial local, buscando proteger los puestos de trabajo y sostener las puertas abiertas de los negocios.

En ese sentido, el mandatario destacó las medidas de apoyo que el Municipio ya viene aplicando durante este año para sostener la actividad comercial:
-Congelamiento de tasas: Decisión de no aumentar los impuestos municipales durante el período actual.
-Eximición de patentes: Continuidad del beneficio para vehículos afectados directamente a la actividad comercial.
-Reducción de Ingresos Brutos: Baja de la alícuota al 2% para contribuyentes que se encuentren al día.



