Esta mañana, en la sala de audiencias n°1 de la oficina judicial de Sarmiento, tuvo continuidad la segunda parte de la audiencia preliminar de juicio, en el marco de la causa contra Carlos Omar Llaipen (66), imputado como autor del delito de homicidio doblemente agravado por alevosía y por ser cometido mediante el uso de arma de fuego en carácter de autor.
En este marco, el equipo de investigadores conducido por la fiscal Andrea Vázquez, en compañía de la fiscal Rita Barrionuevo y el funcionario Alexis Ubilla, solicitó la autorización para convocar a más de 30 testigos, que deberán brindar testimonio ante un jurado popular.
Por su parte, el abogado particular Guillermo Iglesias, ofreció testimonios y se opuso a la incorporación de algunas evidencias documentales.
En este contexto, el juez Alejandro Rosales, indicó que el próximo lunes convocará a un nuevo acto judicial a los fines de informar su decisión respecto del pedido de elevación del caso a la etapa de juicio oral y público, bajo la modalidad de juicio por jurados.
El crimen contra el trabajador rural Segundo Quilodrán (43) ocurrió el domingo 16 de marzo de 2025, en la estancia “La Fuencisla”, ubicada a 50 kilómetros de la localidad Dr. Ricardo Rojas. En tanto, el acusado Llaipen, permanece detenido, bajo prisión preventiva, desde el 19 de marzo del año pasado en la comisaría de Sarmiento.
En este marco, las partes acordaron que el acusado continúe detenido hasta la finalización del juicio.
En estado de indefensión.
El 16 de marzo de 2025, a las 20:00, Pedro Segundo Quilodrán, se encontraba trabajando en cercanías del casco de la estancia “La Fuencisla”, cuando fue asesinado por el disparo de un arma de fuego tipo carabina calibre 22. La víctima había sido contratada por un ganadero de una estancia cercana.
Se le asignó el trabajo de buscar y arrear, yeguas y caballos salvajes.
Ese domingo, a las 08:00, Quilodrán se despidió de su esposa y de uno de sus hijos, que lo habían acompañado al campo. Ellos se quedaron esperándolo, en la casa del campo de su empleador.
Luego, el peón rural junto a otros tres compañeros, emprendieron el camino en busca de la bagualada. Al caer la tarde, el trabajador rural circulaba a bordo de una motocicleta tipo cross, mientras trataba de encontrar el rastro de los equinos ariscos.
El recorrido, lo realizó por una zona, no delimitada con claridad, del campo en el que vive Carlos Llaipen. En este marco, los investigadores sostienen que Llaipen utilizó un rifle con mira telescópica y a una distancia entre 10 y 50 metros, disparó contra Quilodrán.
La autopsia confirmó que el proyectil impactó en el lado derecho del tórax de la víctima.
El acusado dejó el cuerpo de la víctima tirado en el terreno. Después, regresó al casco de la estancia, encendió su cocina a leña y esperó hasta la mañana siguiente.Los compañeros de trabajo de Quilodrán, lo habían visto por última vez el domingo a las 18:30.
Hasta la medianoche recorrieron los campos de la zona para tratar de encontrarlo. Durante la mañana del lunes 17 de marzo, retomaron la búsqueda en dirección a la estancia “La Piedra Gaucha”.
Se trasladaban en una camioneta, cuando uno de los jornaleros, mediante la utilización de binoculares, divisó la moto de su compañero.
Se acercaron a la zona y encontraron el cuerpo sin vida de Segundo Quilodrán, en forma inmediata, dieron aviso al personal policial y de salud de Ricardo Rojas, quienes arribaron al lugar y constataron el fallecimiento del peón rural.
Unos instantes después, Carlos Llaipen, acompañado por uno de sus perros, llegó caminando hasta ese sector de la estancia. Allí, manifestó “Yo le pegué un tiro en el pecho con una carabina”.
También se dirigió a uno de los integrantes del grupo de peones y le advirtió “y vos cuídate, porque te va a pasar lo mismo”.
Juicio por jurados
El asesinato de Segundo Quilodrán se convertirá en el cuarto caso que se llevará adelante mediante el sistema de juicio por jurados en la circunscripción judicial de Sarmiento.
Un juicio por jurados es un sistema de justicia penal donde ciudadanos comunes, seleccionados al azar, deciden si un acusado es culpable o no culpable de un delito grave.
Se basa en la participación ciudadana para garantizar imparcialidad, funcionando generalmente con 12 jurados titulares que determinan los hechos, mientras un juez profesional dirige el proceso y dicta la pena



