El Presidente retomó este lunes su agenda pública tras casi dos semanas sin apariciones y encabezó el acto por el 176° aniversario del paso a la inmortalidad del general José de San Martín.
El presidente Javier Milei encabezó este lunes 17 de agosto el acto central por el aniversario del paso a la inmortalidad de José de San Martín, realizado en el Monumento al Libertador, ubicado en la Plaza San Martín, en Retiro.
La ceremonia comenzó a las 14:30 y contó con la presencia de integrantes del Gabinete y del jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri.Milei llegó minutos antes de las 15 junto a su hermana, Karina Milei, y Jorge Macri. En el ingreso al sector del acto fue recibido por sus ministros, a quienes saludó con un abrazo.
Entre ellos estuvo Federico Sturzenegger, quien recibió un abrazo del Presidente tras el tratamiento en el Senado de la Ley de Tierras.
La vicepresidenta Victoria Villarruel no participó de la ceremonia.Qué dijo Javier Milei en el acto por San MartínDurante su discurso, Milei se refirió al legado del general San Martín y sostuvo: «Independencia sin libertad era vacía, pues no implicaba otra cosa más que cambiar un tirano español por un criollo».
En ese sentido, destacó que la grandeza de San Martín «puede observarse tanto en su valentía a la hora de tomar las armas por una causa justa y liberar a medio continente, como en su magnanimidad a la hora de dejarle lugar al pueblo para elegir su propio gobierno».
Milei también señaló que la historia de San Martín muestra «otros costados» y afirmó que «murió ignorado por el país al que le dio todo». Luego agregó: «No tuvo un gobierno que lo homenajeara en vida, sino que tan solo tuvo el silencio. Recién décadas después, la Argentina aprendió a hacerle justicia a su nombre. Eso debería interpelarnos hoy».
El Presidente planteó además que «la libertad no es el punto de reposo de los gobiernos: es la excepción que hay que defender todos los días contra la tendencia natural de todo poder a expandirse».
También afirmó que la libertad «es un derecho», pero que debe ser «conquistada y defendida de quienes se oponen a él».
En otro tramo, Milei sostuvo: «Los enemigos de la libertad existen y no descansan, por la ambición de extinguir la libertad ajena paga dividendos altísimos. Quien consigue el poder sobre otro también consigue dinero y privilegios que no podía haber conseguido por sus propios medios».
El mandatario advirtió además que «hoy la libertad se enfrenta a un nuevo conjunto de enemigos internos y externos» y señaló que «nos encontramos en un mundo cada vez más complejo e incierto, donde las distintas potencias recurren a herramientas más sofisticadas para valer sus intereses».
Por último, cuestionó la situación de las Fuerzas Armadas y sostuvo que fueron demonizadas y desfinanciadas.
En el cierre de ese tramo de su discurso, afirmó: «Hoy tenemos el desafío de retomar la protección de nuestras fronteras, de elegir bien nuestras alianzas geopolíticas, de luchar contra todas las formas de terrorismo y de pararnos siempre del lado de la democracia».



