El tema tuvo tratamiento en el seno del Concejo Deliberante de la localidad de Alto Río Senguer.
Mediante Resolución N° 1129/26, el Ejecutivo Municipal promulgó la Ordenanza N° 1.197/26, sancionada por el Honorable Concejo Deliberante.La misma autoriza la firma de un contrato de comodato con la Fundación “Restaurant Escuela Francis Mallmann”, para el uso de un inmueble municipal. El proyecto apunta a la creación de un espacio de formación y capacitación en gastronomía, hotelería y turismo.Se establecen condiciones de uso, mantenimiento y control del inmueble, resguardando el patrimonio municipal. Asimismo, se prohíbe la cesión o subcomodato sin autorización correspondiente, garantizando la correcta ejecución del proyecto.

EN DEFENSA DE NUESTROS RECURSOS.Como es de público conocimiento, en la sesión ordinaria de ayer jueves 23, el oficialismo, junto a una concejal de la oposición, aprobó ceder un sector de la ribera del río Senguer a la Fundación Mallmann para un proyecto de “restaurante escuela”.
Consideramos que dicha acción fue ejecutada de manera irresponsable y sin fundamentos sólidos, dado que el proyecto presenta serias inconsistencias y carece de garantías ambientales y técnicas, cuestiones que decidieron ignorar deliberadamente.
Estamos frente a un hecho grave: LA ENTREGA DE UN BIEN COMÚN, DE USO PÚBLICO, EN FAVOR DE INTERESES PRIVADOS. Se trata de una concesión, por parte del funcionario de turno, de un espacio que pertenece a todos, disfrazada bajo la etiqueta de “escuela”.
Esta decisión desvirtúa el rol del Estado como garante de los bienes públicos y sienta un precedente peligroso: habilita que, en el futuro, cualquier sector de nuestra ribera pueda ser entregado sin el consentimiento de la comunidad.Una construcción como la que plantea este proyecto no es inofensiva.
El Río Senguer es el pulmón de nuestra comunidad. Su ecosistema es frágil y esencial para la calidad del agua y la biodiversidad.
Nos preguntamos: ¿Dónde está el estudio de impacto ambiental? ¿Cómo se gestionarán los efluentes cloacales y los residuos? ¿Cuál será el impacto visual y sonoro?
Esta es una zona que requiere preservación, no urbanización.
APROBAR ESTE PROYECTO SIN GARANTÍAS AMBIENTALES ES, LISA Y LLANAMENTE, UNA IRRESPONSABILIDAD POLÍTICA QUE COMPROMETE EL FUTURO DE NUESTRO ENTORNO NATURAL.
La forma en que se IMPUSO esta decisión deja en evidencia la debilidad de sus fundamentos: SE TRATÓ SOBRE TABLAS, SIN DEBATE PROFUNDO, SIN AUDIENCIA PÚBLICA Y SIN PERMITIR QUE LOS VECINOS SE EXPRESEN.
Tampoco se han explicado con claridad los supuestos beneficios para la comunidad.
LA POLÍTICA DEBE SERVIR PARA PROTEGER NUESTRO PATRIMONIO, NO PARA REPARTIRLO A SU ANTOJO Y DE ESPALDAS A LA COMUNIDAD.
Desde este partido VOTAMOS EN CONTRA porque entendemos que la gestión de los recursos naturales y el espacio público exige transparencia, participación y, por sobre todo, la defensa de los intereses de quienes habitamos y cuidamos este lugar.
Como representantes y como vecinos, reafirmamos nuestro compromiso y convocamos a la comunidad a exigir las explicaciones necesarias al gobierno de turno.
EL RÍO ES DE TODOS Y HAY QUE DEFENDERLO.



