A raíz del derrumbe de una pared en el cementerio de Roldanillo, en Valle del Cauca, quedaron a la vista varios restos humanos, que podrían haber sido enterrados de forma clandestina.
A raíz del derrumbe de una pared en el cementerio de Roldanillo, en Valle del Cauca, provocado por el devastador terremoto en Colombia, quedaron al descubierto varios restos humanos.
Algo que podría no llamar la atención en un camposanto encendió las alarmas entre allegados a víctimas del conflicto armado, quienes presumen que las osamentas pertenecen a personas enterradas de manera clandestina en el predio.
Por este motivo, solicitaron a los organismos competentes la revisión de los hallazgos con la esperanza de hallar respuestas sobre sus seres queridos o conseguir pistas que orienten su búsqueda.
Junto a los restos se encontraron fragmentos de vestimentas, incluyendo calzado de caucho y piezas similares a uniformes, elementos que refuerzan las sospechas de que se trate de víctimas de la contienda.
Sobre esta problemática, Sandra Ubaté, quien rastrea el paradero de su hermano Jhon Ricardo desde su desaparición en 1995, a los 24 años, detalló el modus operandi de la época: “En muchos cementerios, a lo largo y ancho del país, se han dado enterramientos de manera ilegal, es decir, que las fuerzas militares y paramilitares utilizaban los cementerios como lugares para ocultar los cuerpos de los dados de baja en combate, o para cuerpos de personas dadas por desaparecidas”.



